portada sección testimonios

Testimonios

¡La mejor experiencia de mi vida!

La mejor experiencia de mi vida! No debía ser ni antes ni después si no justo en el momento para tener el honor de conocerla y hacerme despertar!!!! Ahora todo tiene sentido y ya lo veo y lo siento con claridad. Gracias, Gracias e infinitas Gracias mi querida Sensei!!! Un millón de bendiciones para ti y todos los que están a tu alrededor para realizar esa magia hacia los demás.

Laura Cristina Sal de Ahí 15 febrero, 2017

Testimonio

En esta experiencia fue lo más hermoso, interesante, asombroso, & más espectacular experiencia que allá tenido, este seminario a sido de lo mejor que me allá pasado, & la que aprendes sobre ti mismo es impresionante, se los recomiendo a todos, “no espero nada..que no venga de mi”

Fernanda Valadez Sal de Ahí 8 agosto, 2016

Mi camino

Hace tiempo que dejé de mirar y participar en Facebook y otras redes sociales. Hasta que las redescubrí y el sentido que estas tienen: llegar a cuanta más gente mejor. Y aquí estoy, aquí estás, leyendo las palabras que salen directamente de mi ser.
Y hoy, como tantas veces en estos meses, tengo la necesidad, si has leído bien, la necesidad, de dar las gracias a por lo que está Escuela de Evolución Sal de Ahí, y especialmente Sonia y Antonio, lo que habéis hecho por mi.
Hace poco más de un mes, a unos pocos minutos del día de mi nacimiento, decidí salir a pasear y me puse a pensar todo lo bueno que me ha pasado en los últimos meses.
Toda mi vida he buscado un punto de inflexión, algo que hiciera click o boom, pero que cambiara mi vida, quería salir de ahí, y no sabía cómo, me sentía más que perdida, y hoy no me avergüenza el decirlo abiertamente. La ansiedad, la excesiva responsabilidad sobre cuestiones que no eran mías y vivir la vida de los demás antes que la mía gobernaban mi existencia, junto a mis miedos y mis inseguridades.
Y cuatro días cambiaron mi vida.
9 meses de total oscuridad hasta que encontré a María Teresa, que me encaminó en la senda que mi escepticismo y racionalidad negaban, dos meses para ver una conferencia en Internet y pensar que si quiero lo hago, pero no si quiero puedo, no es que pueda, es que lo hago!
Y cuatro meses esperando a que llegaran esos cuatro días que cambiarían mi vida. Cuatro días en los que me destrozaron, cuatro días para que, como el ave Fénix renaciera de mis cenizas, cuatro días para una total y entera transformación personal. Cuatro días en los que llegué siendo la chica tímida y miedosa que no hablaba por no ofender, y salió un alma poderosa, valiente, segura, firme y decidida, que tomaba por fin las riendas de su vida, sabiendo que yo soy la persona más importante en mi vida, y que por eso he de quererme y me quiero. Cuatro días en los que piensas que algo tiene que tener esto para que personas tan dispares de diferentes edades, y tan distintas y diferentes entre sí se enfunden una camiseta azul cual ejército y te dediquen cuatro intensos días de su vida, aparcando durante cuatro días su mundo por ti, para ayudarte de manera totalmente desinteresada, para darte su total amor incondicional. Cuatro días para formar una familia a la que sabes con certeza que querrás durante toda tu existencia. Cuatro días para desmontar todas tus creencias y volar. Cuatro días para sentir y darte cuenta de la verdad, no porque te la cuenten si no porque la sientes, no porque tu mente tenga que convencer a tu cuerpo, si no que es tu cuerpo, todas y cada una de la células que lo componen, quien dice esto es así porque así lo he sentido. Cuatro días para ser yo. Cuatro días para ser mi mejor yo. Cuatro días para aprovechar cada presente y saber que cada presente es mi mejor momento, pase lo que pase. Cuatro días para aprender a valorar un abrazo real, cuerpo a cuerpo, corazón a corazón, ser a ser.
Y con esa convicción, con esa decisión, decidí que este era mi camino. Este era mi punto de inflexión y todo fue a más. A partir de entonces decidí que sólo me pasarían cosas bonitas y mágicas. A partir de ese momento ya no tenían cabida en mi vida ni la ansiedad, ni los miedos ni las inseguridades. Ahora sería yo, y mi sitio estaría donde estuviese yo. Y tras más de cinco meses, aquí estoy, aún más decidida si cabe que cuando desperté ese 23 de marzo que quedará grabado en mi memoria. A partir de ese día, decidí que ese sería mi segundo cumpleaños, el primero el día de mi nacimiento y el segundo el día de mi renacimiento, de mi despertar a mi nueva vida. Y eso os lo debo a vosotros, maestros. Sois grandes seres, que tenéis la misión más bonita que conozco, ayudar a otros seres a despertar a esa vida que todos y cada uno merecemos, llena de luz y de amor, un amor incondicional, libre, sin ataduras. Pero, sobre todo, un amor hacia uno mismo que te hace enamorarte a casa paso de tu propio ser.
No encontraré palabras para describir lo que siento, y lo eternamente agradecida que estaré por ayudarme a despertar y mostrarme el camino, mi camino.
Y a ti, que me lees, que piensas que estos cambios pudieran o pudiesen ser efímeros, que pudiera o pudiese ser un curso de coaching más te diré, que si estás leyendo mis palabras no es por casualidad, probablemente haya algo que no te guste, algo que se revuelva en tu interior, que te atrapa, y ya no sabes que hacer ni por donde tirar, y entonces, como ya me dijo mi gran maestra, si no te gusta donde está tu vida, en este instante, en este momento… Coño, Sal de Ahí!!

Esther López Sal de Ahí 8 agosto, 2016