Viviendo en el país de las maravillas.

El estado más divino y puro que puede existir es el “ser”.

Una acción tan sencilla que por naturaleza vive en nosotros, pero que al crecer vamos olvidando al involucrarnos con el mundo trágico del deseo. El desviar nuestro enfoque a “poseer” en lugar de “ser“, es sin duda el principal detonante de los conflictos actuales en el mundo, al alimentar el ego en vez del alma.

La mayoría de las personas en busca de un despertar espiritual, se pierden en la superficialidad tratando de ser algo que ya son. Buscando respuestas en cosas externas, olvidando que eso que tanto buscan con desesperación, no solo dentro, sino también arriba y debajo de un todo llamado universo del que formamos parte, del que venimos y hacia donde nos dirigimos. Si me preguntan si estoy seguro de algo, diré que no existen coincidencias, diré que no venimos aquí solamente para cumplir con lo que nos han enseñado en el colegio, con la ley de todas las especies: “naces, creces, te reproduces, mueres”.

Puedo decir con seguridad que hemos venido aquí para un propósito mucho mayor del que creemos, hemos venido a este plano a vivir todas y cada experiencia, cada sueño, escribir cada historia del libro de nuestras vidas.

Simplemente ser consciente de cada momento, cada instante de tu vida viviendo en el presente, es magia, es vivir re-conectado a nuestra esencia, hablar en otro idioma, el idioma universal del amor. Escuchar nuevos sonidos, percibir todo de una manera diferente como la pureza de un recién nacido al esbozar una sonrisa, el cantar de un ave al volar bajo la lluvia, los infinitos colores de un atardecer o el cálido abrazo de un ser amado.

Somos más que cuerpos, más que una burbuja de energía, somos un universo lleno de infinitas posibilidades esperando ser descubiertas. Es momento de despertar la fuerza interior que habita en cada corazón, cada alma unida en un solo latido, una misma célula vibrando en la más poderosa fuerza que existe en el universo, la fuerza que libera, une, reconstruye y da vida, A-M-O-R.

Aldahir Herrera.

1 comentario

  1. Gracias por compartir sabiduría.
    Dejar de sentirse sólo el cuerpo y comenzar a ser el universo, es sentirse infinito, sentirse en esencia uno mismo con todo.
    Te envío muchísimo amor y luz.
    Con Amor, Javier.

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