Cuando uno cree que tiene todo bajo control, una casa, un auto, un trabajo y una estabilidad social; crees que vivir es así, solo buscar cosas que te hagan llevaderos los días.

 Pero uno de eso días, sientes algo en tu interior, o al menos yo lo sentí, como un aburrimiento.

Aunque amaba lo que hacía y de verdad lo hacía de corazón, me encantaba pero no era feliz. Sentía aburrirme a veces y era cómoda mi vida, pero hasta que mi ser me hizo sentir algo que yo no entendía.

Era ese vacío en mí, que no era tristeza, no era soledad, era una sensación de salir corriendo pero fuera del mundo.

Me considero una persona amable, respetuosa, empática y común como mucha gente, …creía muchas cosas aunque no las entendiera sin cuestionarlas, porque mucho me enseñaron aquellas personas que han pasado por mi vida, y algunos que siguen en mi vida (padres, familia, maestros, amigos, no amigos, conocidos, etc), sabía de reglas, roles, de creencias, de una fe, de como comportarme para no meterme en problemas y no incomodar a nadie.

Yo solo me retiraba y no decía nada, pensaba así es él o ella, se siente feliz con sus actitudes y cada quién.

En fin, muchas cosas pero las que aún no comprendo es la hipocresía y la falta de honestidad de la gente consigo misma. Sé que algo me enseñarán para evolucionar o serán solo actitudes que debo conocer. No quiere decir que las justifique, pero bueno, existen.

Desde que hice el entrenamiento de la Escuela Sal de Ahí he tenido la oportunidad de conocer, experimentar y continuar con conocimiento y sabiduría este mágico juego de la vida, y no importa lo que no comprenda como esas actitudes, lo que importa es aprender, dar,  ser agradecidos y amar incondicionalmente con acciones más que con palabras.

También aprendí a decir lo que siento y pienso sin miedo, ni con fin de agradar, agredir o quedar bien, sino con el fin de continuar caminando, creciendo y aprendiendo de esta vida. Que nadie es responsable de mí, solo yo; y mi felicidad depende solo de mí.

Por eso hoy deseo escribir, más que un comentario, un agradecimiento a cada una de las personas que han pasado o se han cruzado por mi camino de vida, tantas cosas buenas, como no tan buenas pero que me han guiado hasta aquí, hasta el entendimiento de mi ser y del presente.

Encontré ese Ser que habita en mi como en cada uno de ustedes, que te hace trascender situaciones, te mueve a cambios, a renovarse cada instante, pero sobre todo, a renacer cada día.

Ahora lo importante para mi es comprender y dejar de hacer responsable a todo lo exterior, personas y cosas de mis aprendizajes o dificultades. Yo los creé y soy responsable de mí para seguir creyendo en mí.

Como es adentro es afuera, dice mi entrenadora Sonia García. Por eso solo debo saber perdonar y amar.

Tal vez este escrito no sea lo que esperabas, pero no importa cada quien puede hacer su escrito, darse esa oportunidad de comenzar a vivir en coherencia y feliz. Que este año y los siguientes estén llenos de bendiciones y amor para cada uno.

¡Gracias Vida!

Arisbé M.