Son tantas las veces que a cada uno de nosotros se nos ha pasado por la mente la palabra, LIBERTAD.

Y es que es algo que el ser humano ha deseado a lo largo de los tiempos tanto como encontrar el AMOR.

Pero ahí está el defecto, siempre hemos estado buscando fuera, queriendo encontrar y en la búsquedas del encuentro sólo pocos hemos sido conscientes de que ese amor y esa libertad se hallaban en lo más profundo de nuestro ser.

Recuerdo a un hombre de rasgos muy curiosos que vivía en la calle que me dijo:

 “Ellos creen que la libertad se encuentra ahí fuera, luchan y hacen mil cosas para sentirse libres pero la libertad sólo se encuentra en el interior y los que vivimos en la calle estamos más cerca de la libertad porque no somos esclavos de hipotecas, ni esclavos de las modas, ni esclavos de las tecnologías, ni esclavos de tener que dar una imagen social… por lo tanto tenemos menos cadenas que quitar”

Esas palabras calaron en mi alma como suave brisa y la acariciaron porque ahí entendí entre lágrimas en los ojos que si no sientes el AMOR en tu interior siempre querrás complacer a todo lo que sea externo a ti para que te den un poco de amor o te valoren y cuando siempre quieres complacer a todo lo externo, te conviertes en un eterno esclavo en busca de la libertad que tu mismo te negaste por no tener la valentía de amarte y en ese amor a ti mismo no permitir las cadenas que sientes que te atan.

Sólo grandes seres lograron entender la profundidad del amor y la libertad y ahí encontraron el sentido de no sólo sentirse libres o amados por ellos mismos si no el hecho de ser EL AMOR Y LA LIBERTAD personificados.

Y aquí en esta escuela me he ido liberando de cadenas, entendiendo cada día más el AMOR que soy y agradecida estoy por ello porque se que el camino no ha sido fácil y no es fácil para quien desea caminarlo, pero esta lleno de grandes recompensas que engrandecen el alma y el ser.

Así es cada día más en mi y lo que deseo para cada uno de vosotros.

 Muchas gracias por leerme y que tengas un lindo presente, NAMASTÉ.