Hoy quería hablaros sobre un tema que no dejará indiferente a nadie: como cultivar la prosperidad en tu vida.

A lo mejor eres de ese tipo de personas que tiene problemas de dinero o está pasando por una mala época en la que hay más problemas que soluciones. Créeme si te digo que la situación que estás pasando no es fácil pero como todo en esta vida tiene solución. La respuesta, como siempre, está en nuestro interior.

Esto que os voy a contar no encajará en la cabeza más lógica y pensativa pero si la consigues apagar, empezarás a caminar hacia la abundancia.

La prosperidad es una forma de ser. La riqueza es una consecuencia de ser abundante en tu vida.

¿En qué nos han convertido?

La sociedad en la que hoy vivimos nos impulsa a comprar, a consumir, a querer más, conseguirlo todo, el éxito, el ser reconocido por los demás, ser importante. Nos han enseñado a que si tienes un coche o una familia serás más feliz. A que cuantas más cosas poseas, más rica y dichosa será tu vida.

Es decir, nos han enseñado a vivir en carencia.

A que no puedes ser feliz si no tienes un coche, un trabajo bien pagado, una casa, una pareja, una cuenta de más de tres cifras, etc.

Y así acabas al final del día, frustrado porque te falta todo lo que te han dicho que necesitas para ser feliz.

Pero, párate un momento a mirar tu vida.

¿Cuántas veces te has parado a dar gracias por todo lo que tienes?

A lo mejor no tienes una casa propia pero si tienes un lugar donde vivir y al que llamas hogar.

Puede ser que no tengas coche pero tienes el dinero suficiente para moverte en autobús.

O puede que no tengas una familia de sangre por las razones que sean pero cuentas con un grupo de amigos que los puedes considerar tu familia.

Te invito a que agradezcas por todo lo que hay en tu vida. Incluso si estás solo completamente y no tienes a nadie, da gracias porque te tienes a ti mismo y estás vivo.

Agradece incluso que estén tus enemigos pues son los maestros que te harán crecer en tu vida.

Da gracias por cada situación que ocurre en tu vida y así dejarás de estar en conflicto con ella.

El primer paso para convertirte en la abundancia es agradecer por todo lo que hay en tu vida y todas las personas que la forman. De ese modo, dejas de alimentarla de quejas y culpas.

En definitiva, comienzas a valorar la vida y las maravillas que solo unos pocos saben apreciar.

Una persona próspera es una persona que fluye y acepta cada situación de su vida.

 

Este será el primero de una serie de artículos sobre la abundancia y como cultivarla. Si te ha gustado, no dudes en compartirlo con tus amigos y amigas.

 

Bruno.