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Arriesgarse a ser

Lo que haces tiene un impacto, desde la rutina que recorres todos los días donde cada persona que se cruza por tu camino puede en su propia experiencia tener dolor, sentir miedo, tener sueños, puede sentirlo todo o sentir nada, regalarte una sonrisa un ceño fruncido o ignorarte… en todos ellos impactamos y con nuestro ser, sólo siendo ese impacto puede inspirarlos a expandirse, a reflexionar o mantenerlos en donde ya están, porque estamos ahí mismo, siendo iguales al camino de los demás.

Aquel ser que los inspira o que sólo los invita a reflexionar es el ser que se arriesga a profundizar en su interior, a ser su mejor versión, a quitarse las máscaras o dejar de ocultarse, a renovar su enfoque de uno, de querer gustarle a los demás o cumplir con lo que los demás creen que es lo normal, a un enfoque de hacer y ser lo que ama, lo que desea vivir, de dejar ir lo que deja atrás y de recibir lo que va llegando, y ese ser renueva su enfoque porque sabe que el presente evoluciona y se arriesga a ser diferente aunque en ese momento sea el único arriesgado al que critican aquellos a los que ama por solo ser…

Y quién permanece así, en la autenticidad de su propio ser es quien con el paso del tiempo y en la calma evoluciona y recibe un regalo, que no pidió o esperaba, pero que sucede. Este es el regalo de ver a otros comenzar a arriesgarse.

En el presente no todos los de afuera nos dirán cómo hemos impactado en sus vidas porque quizás aún no lo distingan pero si uno guarda silencio y sobre todo actúa con un amor en la máxima pureza, entonces, lo podrá observar y en compañía del respeto habremos, sin planearlo, entendido que todos tenemos el regalo del libre albedrío.

Observaremos con respeto a aquel que elige no renovarse pero sin sentir pesar y que la experiencia de otros y sus resultados no son nuestra experiencia a vivir ni controlar.

Entonces conoceremos la compasión con nuestros hermanos, los seres humanos.

Viviendo en el país de las maravillas.

El estado más divino y puro que puede existir es el “ser”.

Una acción tan sencilla que por naturaleza vive en nosotros, pero que al crecer vamos olvidando al involucrarnos con el mundo trágico del deseo. El desviar nuestro enfoque a “poseer” en lugar de “ser“, es sin duda el principal detonante de los conflictos actuales en el mundo, al alimentar el ego en vez del alma.

La mayoría de las personas en busca de un despertar espiritual, se pierden en la superficialidad tratando de ser algo que ya son. Buscando respuestas en cosas externas, olvidando que eso que tanto buscan con desesperación, no solo dentro, sino también arriba y debajo de un todo llamado universo del que formamos parte, del que venimos y hacia donde nos dirigimos. Si me preguntan si estoy seguro de algo, diré que no existen coincidencias, diré que no venimos aquí solamente para cumplir con lo que nos han enseñado en el colegio, con la ley de todas las especies: “naces, creces, te reproduces, mueres”.

Puedo decir con seguridad que hemos venido aquí para un propósito mucho mayor del que creemos, hemos venido a este plano a vivir todas y cada experiencia, cada sueño, escribir cada historia del libro de nuestras vidas.

Simplemente ser consciente de cada momento, cada instante de tu vida viviendo en el presente, es magia, es vivir re-conectado a nuestra esencia, hablar en otro idioma, el idioma universal del amor. Escuchar nuevos sonidos, percibir todo de una manera diferente como la pureza de un recién nacido al esbozar una sonrisa, el cantar de un ave al volar bajo la lluvia, los infinitos colores de un atardecer o el cálido abrazo de un ser amado.

Somos más que cuerpos, más que una burbuja de energía, somos un universo lleno de infinitas posibilidades esperando ser descubiertas. Es momento de despertar la fuerza interior que habita en cada corazón, cada alma unida en un solo latido, una misma célula vibrando en la más poderosa fuerza que existe en el universo, la fuerza que libera, une, reconstruye y da vida, A-M-O-R.

Aldahir Herrera.

Una razón para cambiar

Se dice que para crear un hábito debes de repetir la misma actividad por 21 días. Crear nuevos hábitos es una de las modas de estos tiempos. ¿Pero cuál es la razón para querer cambiar?

Algunas personas sugieren que la imitación nos ayudar a funcionar en sociedad y es una manera fundamental para aprender, y en ocasiones basamos lo que somos en lo que los demás hacen. Eso es algo que aprendemos desde pequeños, imitamos a los demás como vivir. Aquí el problema es que, aunque todos somos tan parecidos, tenemos que realmente enfocarnos en nuestra vida, como soy, quien soy, que deseo.

En la actualidad vivimos en un mundo lleno de estrés debido a que se han dado cambios significativos en nuestro modo de vivir.  Vivimos de manera más rápida, y en cierta manera se vuelve más superficial. Puede haber muchas razones, pero algunas son que nos llenamos de actividades ya sea por un trabajo mejor pagado, o por demanda social. Cuando mejor pagado sea un trabajo, muchas veces significa más responsabilidades, menos tiempo para uno mismo, nuestra familia y nuestros amigos. Entonces queremos compensar con las redes sociales para no perdernos lo que pasa con nuestros seres queridos y pasamos más tiempo atados al teléfono. Esto sin pensar que muchas veces hemos dejado de ser nosotros mismos por ser lo que la vida rápida y ese trabajo nos demanda.

De pronto sentimos la necesidad de un momento de descanso que nos invita a reflexionar.  Deseamos el tiempo para realizar actividades que realmente nos hagan sentir bien, el tiempo para convivir. Algunos hemos caído tan profundo en el remolino de lo cotidiano, que muchas veces es difícil identificar quienes somos, que queremos y hacia dónde vamos.

Es entonces que ya cansados y agobiados de la carga decidimos lanzarnos a emprender un viaje. Este viaje hacia el cambio de hábitos, que nos permita mejorar nuestra vida. Queremos cambiar nuestro cuerpo, vernos bien y sentirnos bien, modificamos entonces nuestra alimentación, queremos de una vez por todas entrar al gimnasio y cambiar nuestra imagen, queremos dejar el sedentarismo, sobre todo porque últimamente parece ser una moda que todos imitan.  Queremos tiempo, queremos algo mejor. Estamos tan motivados y con tanta energía que algunos de nosotros logramos llegar a esos 21 días. ¡Listo!!! ¡Un nuevo hábito… si señores!! Un nuevo hábito…

Lo que nunca te dicen, es que, así como estos hábitos son fáciles de adquirir, (que tanto son 21 días comparados a una vida) también son fáciles de dejar y si ese hábito ha sido formado sin una base fuerte, igual puede desaparecer al día 22.

Lo importante aquí sería preguntarse ¿Por qué deseo cambiar? ¿Porque deseo bajar 10 kilos y verme mejor? ¿Es esto por salud, por moda o porque las personas o tú mismo/a no te aceptas cómo eres? ¿Que pasa si modificas tu cuerpo, por ejemplo, pero aun sigues negándote la satisfacción de ser cómo eres?  ¿Entonces que más vas a querer modificar?

En mi experiencia, mi vida era complacer a los demás, y muchas veces terminaba quedándome en segundo término.  Hasta que un día decidí, gracias al aprendizaje de la Escuela de Sal de ahí, que yo importaba, y que, si yo no cuidaba de mí, no me amaba a mí misma, no podía hacerlo por los demás por más que me esforzara.  O si vivía basándome en la aceptación de los demás, ¿cómo iba a ser realmente yo? Mis cambios no han sido en base a modificar mis hábitos, si no en darme cuenta de todo esto.

Para lograr cambiar mi vida sabía que debía hacer una introspección y tomar decisiones. No es adquirir buenos hábitos lo que hará el cambio, aunque esto es de gran ayuda, si no conocerte a ti mismo y decidir el rumbo que quieres seguir.

Cuando emprendí mi viaje espiritual entendí muchas cuestiones que me hacían querer cambiar mi mundo, al volverme más espiritual aprendí a entenderme mejor (como dice sensei Sonia García, ser espiritual no significa que te vistas como monje o como hindú, o que pases horas meditando y no atendiendo lo que debes atender).  Después de entenderte a ti mismo sabrás el verdadero por qué de tu deseo de cambiar.   Así tendrás una base sólida en la cuál construir la vida que te haga sentir ser tú mismo, sabiendo eliminar las cosas que no deseas para ti, y reconociendo tus deseos más profundos.

La espiritualidad es en parte esa introspección que necesitas para decodificar de dónde vienes, quien eres y a dónde vas, es entonces que sabiendo esto, los cambios se pueden dar con más fuerza y un hábito ya no será solo eso, si no, tu nueva manera consciente de vivir.

Sonia Ortega Córdova

ABRAZANDO TODO LO QUE SOY

La gente piensa que cuando vives una experiencia ya te hiciste sabio, que los años te dan sabiduría, que la vejez te trae el regalo del saber, pero con el tiempo te das cuenta que si no exprimes al máximo cada experiencia que vives, cada circunstancia y de ello sacas un aprendizaje que le aporte a tu alma paz y serenidad; si no miras más allá del odio, del rencor, del miedo, entonces no sirvió de nada esa experiencia.

Por el contrario, si te atreves a ver y entender con amor y valentía que fue lo que la vida trajo a tu presente para hacerte ese regalo, adquirirás esa llave que abre puertas de la sala de la sabiduría.

En mi camino por ejemplo, me he encontrado a seres de 17 años que me enseñaron que tras su trágico paso por este mundo en el que vivieron el abandono de unos padres, la lucha de egos, guerras de dinero y robos; lo único que deseaban en su próxima vida, tras hacerle la siguiente pregunta: ¿Si tuvieses una próxima vida como te gustaría que fuese? Era, SER FELIZ.

Mientras que seres de 40 y poco años, en lo único que pensaban aún era en el dinero que tenían almacenado en un banco y en cómo acumular más. Ha habido seres muy pequeños de edad que me han regalado mucha sabiduría al igual que adultos que también me la regalaron.

Recuerdo un día, mi hermosa abuelita o como yo la llamo cariñosamente, ‘mi lela’ me dijo estas palabras: «Acuérdate de esto siempre, como en tu casa en ningún lado». En el momento no lo entendí pero mi alma me tradujo el mensaje sabiendo todo lo que conocía de ‘mi lela’.

Ella amaba su libertad por encima de todo y reconocía su casa como el hogar donde ella ES, aún así mi alma fue un paso más allá al entender que nuestro cuerpo es la casa donde habita nuestro ser, nuestra alma y todo lo que somos y es ahí como no se está en ningún otro lado… porque ahí encontramos la paz, encontramos el amor, más todo lo que aún nos queda por limpiar, lo que acumulamos en nuestro interior; pero al fin y al cabo es nuestro hogar.

Me han enseñado tanto los seres que me han rodeado en mi vida, que para avanzar por mi camino entendí que no sólo tengo que exprimir cada experiencia, sino también abrazarla en mi interior y luego dejarla ir. Abrazar a éste, mi templo, mimarlo, amarlo antes que nada porque como decía mi abuelita «COMO EN TU CASA, EN NINGÚN LADO ESTÁS MEJOR» y como tal ha de ser cuidado.

Colores

¿Quién decidió el color de tu vida?

A ver…tienes pene…muy bien…color azul…hombre…macho…quien decide, etc.

Ah mira, es niña! Color rosa…débil…llorona…dependiente, etc.

Y mira lo que es la vida que nos han creado, creciste pensando así en rosa o en azul, no titubeaste, creíste que si estaba establecido así …así era, ¡claro!

Anduviste en el programa y desde el inicio sentiste que algo no andaba bien, pero pensabas que …eran cosas tuyas…

Y llegó el día en que empezaste a sentir vergüenza y a sentir un dolor que no era justo.

No era justo para ti que el programa ordenara que amaras a los de distinto color al tuyo, pero para ti los de tu mismo color eran tu vida compartida, tus sueños, tu vida sexual, tu vida de aventuras, …y lloraste, y te arrinconaste, y quisiste librarte de esa encrucijada.

Pero alguien, un ángel llegó a tiempo. Su luz iluminó tu oscuridad. Ya no tienes color…sólo tienes AMOR .

Que el cielo te bendiga.  De mil colores.

El fruto más dulce es el que viene del corazón

Aquel que profundiza cada vez más dentro de sí mismo encuentra un amor muy grande y puro y ese es el más grande regalo que le puede ofrecer a quien lo rodea.

Una sociedad es una suma de seres humanos, un ser humano es una suma de todas sus “partes” (pues todas sus partes le forman una experiencia).

Cuando uno tiene una idea, creativa o destructiva, quienes le rodean influyen en el desarrollo de esas ideas, en el camino que elija, pero ésta elección es tan profunda como el ser que se conoce a sí mismo, es decir, si no se conoce lo suficiente, sus decisiones serán tomadas con poquita información, poquita consciencia, superficialmente y, si se conoce mucho entonces será con mucha información, consciente, y será más “fácil” vivir consciente porque repetiremos las “pruebas de la vida” menos veces.

El ser humano mientras se desarrolla aprende y guarda patrones.

Éstos patrones los aprende de quienes lo rodean y muchos hemos nacido y aprendido un patrón del cual nuestro corazón nos pide salir (nos lo pide muy claro si escuchamos con la mente en silencio), escuchamos el ¡sal de ahí! y el miedo/fuego de tomar acción despierta… Ese es el momento y espacio de elegir con el corazón. Entonces la sociedad probará un fruto del corazón.

NADA ES TUYO Y NADA TE PERTENECE

Nada es tuyo y nada te pertenece. Cuando uno escucha o lee esto muchas veces no somos conscientes del verdadero mensaje o lo comprendemos cada uno de una manera diferente y está bien, pero a veces nuestra mente quizás nos lleva a relacionar esa frase con las personas, pero en realidad, si reflexionamos, todo lo material que está en esta vida es para usarlo, más no para desperdiciarlo y adueñarnos de ello.

Imaginen un mundo donde tú necesitas agua y bebes del manantial más puro y fresco, esa sensación tan sabrosa que por ley natural cualquiera pudiera beberla.

Pero que pasa luego, alguien sabe que es un manantial y que no se va a terminar nunca por naturaleza, pero en vez de compartirse la experiencia e ir a disfrutarlo, ¿Qué sucede?

Las grandes industrias las embotellan, las marcan y hasta las bautizan con nombres para que identifiques a quien estás beneficiando, como si ese manantial fuera de ellos. Y lo pagamos y seguimos su juego, que es lo peor. Pero tomar de esa botella no es la misma sensación que haber bebido del manantial e ir hasta él, porque para que ir hasta allá, si me traen embotellado el agua a casa. E incluso pagamos más porque es más buena y pura. En fin, así vamos reaccionando y también esto es aprendizaje.

La vida es para vivirla, disfrutando y aprendiendo. Cuanto más conscientes somos de cómo hacerlo, (sin competir, sin pelear, sin interés personal) más fácil, generosa y divinamente se hace, pero sobre todo con menos sufrimiento.

Por eso decimos… NADA ES TUYO Y NADA TE PERTENECE.

Sólo utiliza lo que necesitas para crecer, evolucionar, pero no para tratar de dominar, así que suéltalo, que todo en su naturaleza está completamente creado para ser uno con todos, pero sin apego.

Aceptar que estamos de paso aquí, solo para experimentar y aprender, nos hará una vida llena de amor, humildad y fe; con nosotros mismos. Por ello Sonia García Quirós, siempre nos comenta que cuando partamos de este mundo no podemos llevar nada, solo las experiencias de amor y aprendizajes importantes para nuestra evolución.

Sería una vida más ligera y sencilla vivir compartiendo, en comunidad ayudándonos los unos a los otros, sin esperar beneficios personales. Esto es parte de las enseñanzas de maestros como Jesús, que quizás tampoco entendimos o más bien no practicamos.

Gracias por leerme y solo quería compartiros con todo respeto mi sentir.

Arisbe

La pérdida de un ser amado

Cuando decimos la pérdida de un ser amado, siempre pensamos que es alguien externo, un amigo, un familiar y no nos sentamos a observar que existe una persona muy importante que también cuando perdemos, sentimos un dolor y una tristeza muy profundos.

Esa persona es uno mismo.

Hay un momento dónde de repente puede uno sentir hasta un malestar físico, depresión, y no estar experimentando algo evidente que se lo produzca y sin embargo sentirse diferente al mismo tiempo, y si vamos a nuestro interior quizás la respuesta es que “ya no somos los mismos de antes”.

En realidad, pasamos por el duelo completo de nuestro “yo” del pasado, de ya no estar apegados a ciertas cosas, situaciones, ya no actuamos como antes.

Como todo proceso de duelo tendrá una serie de etapas (propias de cada persona) hasta trascenderse y continuar como ahora es.

Entonces las experiencias del pasado las empezaremos a recordar sin dolor, sin pena, solamente fluirán como simples recuerdos, experiencias y aprendizajes, habremos obtenido el conocimiento y sabiduría de ese pasado representado por “ese yo”.

El resistirse al duelo solamente nos llevará a alargarlo y nos impulsará a tener acciones que antes teníamos aunque no nos gusten, a crear situaciones de las que antes formábamos parte y lo único que podrá ayudarnos es tomar un respiro y escuchar en el interior lo que de verdad sentimos con el alma y actuar en base a ello, seguir siempre adelante.

El compromiso de siempre ser la mejor versión de uno mismo, la voluntad, el amor y la lealtad serán lo que nos lleve a la evolución consiente en cada momento de nuestras vidas. Salir de ahí para adentrarse en uno mismo.

La víctima y cómo desenmascararla

Todos hemos tenido en algún momento de nuestra vida una víctima en nuestro interior que tiende a salir en el momento que menos te lo esperas.

Hoy os voy a hablar de ella y como evitar caer en esa faceta tan característica de nuestra mente.

¿Qué es una víctima y como se comporta?

La víctima es una personalidad de nuestra mente que juega un papel muy cómodo en el juego de la vida.

Esta personalidad nos invita a no luchar por lo que queremos; a quedarnos cómodos en nuestro asiento mientras otras personas de nuestro entorno nos arreglan la vida; a hacer chantajes emocionales para salir ganando, etc.

Piénsalo por un momento. La cantidad de veces que nos hemos podido quejar de una situación, de patalear y contarle a todo el mundo lo insatisfecho que podías estar con tu trabajo, con tu pareja, con tus padres, con tus hijos. Y la lista sigue.

Ayúdeme, Doctor, creo que soy una víctima

Llegado a este punto a lo mejor has sido consciente de que actúas de esta forma. No hay problema, el primer paso es reconocer y aceptar que te has comportado así en algún momento de tu vida.

Todos hemos pasado por ahí y seguimos pasando por ese estado. Es una característica que a nuestra mente le encanta; pero el ser consciente de como te estás comportando sirve para desarmarla y volver a la auténtica realidad.

La segunda parte sería tomar la responsabilidad de cada hecho que ocurre en tu vida. Responsable de ti, de tus asuntos, de tu vida en general.

Si tienes que tomar una decisión importante, eligela tu mismo y acepta si te equivocas o si aciertas.

Da igual el resultado, porque estarás eligiendo por tu cuenta, sin factores externos ni directrices de nadie. Viviendo en total libertad.

¿No sería maravilloso vivir de esa manera?

Bruno

Menos culpables y más responsables

Muchas veces confundimos el conocimiento de culpa con el de responsabilidad, por lo regular porque nuestros padres o tutores nos enseñan que quien es “culpable” sufre las consecuencias o castigos y entonces desde niños no queremos ser culpables de nada. Después, la responsabilidad se convierte en “obligación” por hacer algo de lo cual “tenemos” que ser responsables o alguien resultará decepcionado.

Entonces llega el momento de las experiencias de la vida donde, solos, vamos percibiendo cosas diferentes a los que nos enseñan y llega el caso donde presenciamos algo que no nos agrada (por ejemplo una persona agrediendo a otra en cualquier forma) y en nuestro interior empieza una lucha: sentimos algo que no tiene palabras ni pensamientos pero nos invita a hacer algo para detener eso, para hacer conscientes a esos involucrados, nuestros pensamientos dicen no es tu problema, no es tu culpa, no te metas, nuestras emociones pueden despertar enojo que llevará a la agresividad o tristeza y pasa el tiempo y elegimos evadirnos y retirarnos.

Algo que no nos enseñan es que ya estamos participando en el mundo, la familia, la comunidad; que sea lo que sea que decidamos actuar o no sigue siendo una elección y quien es consciente de esto es responsable, de profundizar dentro de sí mismo, conocerse y escucharse tan bien que cuando situaciones como esa se le presenten pueda pensar, sentir y actuar de manera coherente y creativa.

Todos y cada uno de nosotros tenemos experiencias de todo tipo por vivir, la diferencia es que hay quienes se dan cuenta de la elección consciente que todo momento hacen o de manera inconsciente viven actuando.

Actuar en coherencia no significa esperar un resultado por parte de los demás sino solamente de uno mismo. Puede haber personas que como el caso anterior mencionado de agresión, no desee ser ayudado pero su modo de actuar no es nuestro motivo, cuando actuamos en coherencia viene desde el alma y el resultado simplemente será, no bueno, no malo, solamente será.

Caminos del alma

Caminos del alma. Un día podemos despertar y sentir que volver a dormir estaría mucho mejor porque lo que nos programamos a “tener” que hacer, antes de desear tomar un delicioso baño, preparar un desayuno con amor, disfrutar, hacer algo para nosotros que nos haga felices ya estamos pensando lo que teníamos que llegar corriendo a hacer en el trabajo y claro una vez que llegamos al trabajo solo contamos los minutos que faltan para salir de ahí y ahora sí, hacer lo que queremos disfrutar.

Bueno pues esto no pasaría si realmente estuviéramos viviendo la experiencia que deseamos vivir una vez que hemos despertado por la mañana.

Cuando uno hace lo que ama, no importa si incluso hay tanto por hacer que el cuerpo se cansa, sientes como una energía que recorre tu cuerpo, que tu mente, alma, cuerpo y todo está más conectado y claro las señales (que siempre están ahí) las vemos con mayor facilidad y constancia pues nos encontramos con la apertura a recibirlas.

Siempre buscamos señales pero lo hacemos esperando que lleguen con instrucciones y pólizas de seguridad que nos garanticen que si realizamos acciones todo estará bien y como esto no sucede así pues no caminamos tan fácilmente.

Incluso preferimos que alguien que valoramos nos diga que hacer.

El camino espiritual es un camino de responsabilidad, compromiso y amor con uno mismo y podemos saber que nuestra esencia trabajará en la oscuridad para ser la luz y cada vez la expansión será mayor pues las señales del alma solo vienen del amor.

Vivir y actuar hacia cada experiencia del alma nos va abriendo más caminos en la evolución, caminos que se van abriendo mientras avanzamos y para los cuales siempre hemos estado listos y nos brindarán el regalo de conocer lo desconocido.

Paulina Valverde.

Conocerse para saberse

Algunas personas dirían que el camino espiritual no es para todos más la verdad es que todos ya lo están transitando.

El espíritu, el alma, el ser, el cuerpo, todos coexisten en un mismo lugar, uno no puede existir sin el otro y mientras estamos con vida y si somos conscientes, el camino espiritual es más fácil y corto.

Lo que hace largo y difícil este camino es la resistencia, la inconsciencia e inconsistencia en la toma de acciones y que un ser que no ha tenido un despertar le es más difícil entender.

La importancia del despertar radica en que teniendo conocimientos podemos convertirlos en sabiduría y así poder salir de ahí, de ese lugar que no nos agrada (pues no lo elegimos conscientemente), de reconocer lo que sí nos agrada, lo que viene de nuestros deseos y sentimientos y lo que en realidad viene de lo que otras personas opinan o desean para nosotros.

No basta con desear, con soñar con imaginar si toda esa creatividad no resulta en una creación que genera experiencias, algunas serán más sutiles y otras más fuertes pero no hay errores cuando se vive desde el corazón y cuando en vez  de entender se sabe que todo es perfecto y se sabe mediante un sentimiento de expansión, de felicidad, como si hubiera un enfoque tan fuerte que nos diéramos cuenta de absolutamente todo lo que ocurre con nosotros, en el interior.

Mientras más acciones y creaciones haya vamos teniendo más experiencias y éstas nos regalan algo invaluable, el conocernos a nosotros mismos y algo muy importante es que cada vez que actuemos así, vendrá el siguiente regalo que es re-conocernos pues siempre somos.

Solo en el interior están las respuestas pero no vienen a nosotros en forma de palabras sino de una sensación de saber con seguridad que algo tan solo es así. Entonces la parte humana se rinde ante tal poder que viene del amor y deja de cuestionar, tan solo sabe.

Cada quien elige si el camino lo desea caminar consciente o no pero ya lo está caminando.

Paulina Valverde.

Almas

La letra de un bolero antiguo pero inmortal para muchos, cuenta: “Dicen que la distancia es el olvido…”

Amor, lejanía de los amantes, olvido. ¿Pero cuándo sucede esto principalmente? Según mi entender, cuando la base de ese amor es la necesidad de la cercanía de los cuerpos, la necesidad de sexo, la interpretación de plenitud a través de lo material, cuando existe en nosotros la convicción de que sin esa persona no se es nada o dicho de otro modo, de que esa persona es nuestra vida, cuando significa la propia identidad frente a nosotros  mismos, nuestra fuerza.

Todo lo que se sustenta en materia, tarde o temprano, fenece.

Al ir despertando de nuestro sueño, al ir tomando consciencia de nuestro Yo, pueden cambiar muchas cosas de nuestra vida y también, sentimientos o formas de amar.

Cuando uno reconoce el amor inagotable de su alma, comienza a amar con ella y no con su ego y sus limitadas creencias o sus miedos, es entonces cuando descubre de verdad el amor. Ese amor se dirige al alma de otros seres, sin importar  su sexo, edad, o cualquier otro invento de nuestras falsas creencias.

Cuando nuestra alma, ama a otra alma, no existe separación ni distancia, no existe olvido, porque la conexión es constante, intensa y embriagadora. No hay temor, puesto que no hay nada material que perder, no hay expectativas acerca del otro, porque ambas almas brillan al unísono, no se espera recompensa alguna puesto que ya el alma tiene y siente lo único que existe de verdad… el AMOR, más allá de formas, creencias, miedos o expectativas.

El sexo, inmerso en esas altas vibraciones, deviene una experiencia divina, mágica e indescriptible.

Un sabio maestro dijo:

“ Sólo existen dos cosas… el amor y el miedo, con una de las dos construimos nuestra vida”

¿Con cuál te quedas?

Zoe.

LIBERTAD Y AMOR VAN UNIDOS DE LA MANO.

Son tantas las veces que a cada uno de nosotros se nos ha pasado por la mente la palabra, LIBERTAD.

Y es que es algo que el ser humano ha deseado a lo largo de los tiempos tanto como encontrar el AMOR.

Pero ahí está el defecto, siempre hemos estado buscando fuera, queriendo encontrar y en la búsquedas del encuentro sólo pocos hemos sido conscientes de que ese amor y esa libertad se hallaban en lo más profundo de nuestro ser.

Recuerdo a un hombre de rasgos muy curiosos que vivía en la calle que me dijo:

 “Ellos creen que la libertad se encuentra ahí fuera, luchan y hacen mil cosas para sentirse libres pero la libertad sólo se encuentra en el interior y los que vivimos en la calle estamos más cerca de la libertad porque no somos esclavos de hipotecas, ni esclavos de las modas, ni esclavos de las tecnologías, ni esclavos de tener que dar una imagen social… por lo tanto tenemos menos cadenas que quitar”

Esas palabras calaron en mi alma como suave brisa y la acariciaron porque ahí entendí entre lágrimas en los ojos que si no sientes el AMOR en tu interior siempre querrás complacer a todo lo que sea externo a ti para que te den un poco de amor o te valoren y cuando siempre quieres complacer a todo lo externo, te conviertes en un eterno esclavo en busca de la libertad que tu mismo te negaste por no tener la valentía de amarte y en ese amor a ti mismo no permitir las cadenas que sientes que te atan.

Sólo grandes seres lograron entender la profundidad del amor y la libertad y ahí encontraron el sentido de no sólo sentirse libres o amados por ellos mismos si no el hecho de ser EL AMOR Y LA LIBERTAD personificados.

Y aquí en esta escuela me he ido liberando de cadenas, entendiendo cada día más el AMOR que soy y agradecida estoy por ello porque se que el camino no ha sido fácil y no es fácil para quien desea caminarlo, pero esta lleno de grandes recompensas que engrandecen el alma y el ser.

Así es cada día más en mi y lo que deseo para cada uno de vosotros.

 Muchas gracias por leerme y que tengas un lindo presente, NAMASTÉ.

El tesoro desconocido

Hace tiempo me hice una pregunta para la cual no encontré respuesta.

¿Qué será eso que se siente en el centro del pecho con tanta fuerza, cuando reconocemos algo o a alguien, pero no sabemos cómo lo sabemos y eso nos hace dudar en momentos importantes de nuestra vida?

Al no tener respuesta, simplemente dejé la pregunta atrás.

Meses después llegó a mi una invitación a un entrenamiento, el cual decidí tomar instintivamente al escuchar una palabra que tenía muchos significados teóricos, pero para mí ninguno que yo sintiera mío.

Esa palabra era espiritualidad, al escucharla en ese momento, esa sensación interior fue muy intensa.

La elegí y desde ese momento, desde que tome esa decisión “instintiva” he transitado por muchas experiencias de auto-conocimiento y descubrimiento, donde la intuición ha sido la herramienta más valiosa para que las cosas importantes de mi vida sucedan, para que las cosas que parecen complicadas tengan un sentido distinto, para encontrar todas mis respuestas, sí, así es todas y para elegir lo que siento, antes de elegir lo que pienso.

Algunos la llaman el sexto sentido, corazonadas, para mi sencillamente mi gran tesoro, la valiosa y virtuosa intuición.

En este sendero de sabiduría también aprendí que todos la poseemos, pero lo desconocemos, porque nadie enseñó a saber que existe, lo cual no es tan malo como parece, si tú eliges reencontrarte con tu tesoro interior en algún momento de tu vida.

Esa fuerza interior que te guiará, que te dará fuerza, que te ayuda a conectar con tu voluntad, con tus mas grandes sueños, para hacer que las cosas sucedan, para hacer conocido lo desconocido, para experimentar esa certeza.

Aquí aprendí a mirar desde adentro, a buscar hacia adentro, a reconocer toda esa belleza en mi y lo agradezco todos los días de mi vida, en cada momento presente. Gracias.

Azucena.

La prosperidad y como cultivarla: Dar gracias

Hoy quería hablaros sobre un tema que no dejará indiferente a nadie: como cultivar la prosperidad en tu vida.

A lo mejor eres de ese tipo de personas que tiene problemas de dinero o está pasando por una mala época en la que hay más problemas que soluciones. Créeme si te digo que la situación que estás pasando no es fácil pero como todo en esta vida tiene solución. La respuesta, como siempre, está en nuestro interior.

Esto que os voy a contar no encajará en la cabeza más lógica y pensativa pero si la consigues apagar, empezarás a caminar hacia la abundancia.

La prosperidad es una forma de ser. La riqueza es una consecuencia de ser abundante en tu vida.

¿En qué nos han convertido?

La sociedad en la que hoy vivimos nos impulsa a comprar, a consumir, a querer más, conseguirlo todo, el éxito, el ser reconocido por los demás, ser importante. Nos han enseñado a que si tienes un coche o una familia serás más feliz. A que cuantas más cosas poseas, más rica y dichosa será tu vida.

Es decir, nos han enseñado a vivir en carencia.

A que no puedes ser feliz si no tienes un coche, un trabajo bien pagado, una casa, una pareja, una cuenta de más de tres cifras, etc.

Y así acabas al final del día, frustrado porque te falta todo lo que te han dicho que necesitas para ser feliz.

Pero, párate un momento a mirar tu vida.

¿Cuántas veces te has parado a dar gracias por todo lo que tienes?

A lo mejor no tienes una casa propia pero si tienes un lugar donde vivir y al que llamas hogar.

Puede ser que no tengas coche pero tienes el dinero suficiente para moverte en autobús.

O puede que no tengas una familia de sangre por las razones que sean pero cuentas con un grupo de amigos que los puedes considerar tu familia.

Te invito a que agradezcas por todo lo que hay en tu vida. Incluso si estás solo completamente y no tienes a nadie, da gracias porque te tienes a ti mismo y estás vivo.

Agradece incluso que estén tus enemigos pues son los maestros que te harán crecer en tu vida.

Da gracias por cada situación que ocurre en tu vida y así dejarás de estar en conflicto con ella.

El primer paso para convertirte en la abundancia es agradecer por todo lo que hay en tu vida y todas las personas que la forman. De ese modo, dejas de alimentarla de quejas y culpas.

En definitiva, comienzas a valorar la vida y las maravillas que solo unos pocos saben apreciar.

Una persona próspera es una persona que fluye y acepta cada situación de su vida.

 

Este será el primero de una serie de artículos sobre la abundancia y como cultivarla. Si te ha gustado, no dudes en compartirlo con tus amigos y amigas.

 

Bruno.

Carencias

No carecemos de nada. ¿No lo veis así? No nos falta de nada.

¿No tenemos un techo que nos protege de la lluvia? ¿No comemos cada día? ¿Podemos abrigar nuestros cuerpos en caso de frío? ¿Tenemos un coche para nuestros traslados? No nos falta “nada”.

Y ahora… dime… recuerda…

¿Cuántas veces al día buscas formas y nombres en las nubes? ¿Cuántas veces en la noche tus ojos se pierden entre las estrellas?

¿Cuántas veces sonríes estando a solas y sin saber porqué? Y sientes en ti ese gozo especial de cuando éramos niños.

¿Cuántas veces das ese abrazo del alma sin esperar nada a cambio? ¿Y comprendes a otro ser cuando te abre su alma?

¿Cuántas veces perdonas? ¿Y te perdonas?

¿Escuchas o sólo te entretienes?

¿Hablas con amor o a través de tu ego hinchado y siempre hambriento?

Ya son muchas preguntas. Cierto.

Son las que cada noche, antes de cerrar mis ojos para dormir, me formulo.
Me gusta saber si durante las horas de juego que es la vida, he sabido jugar, vivir y amar.
A pesar de tenerlo “todo”.

Y muchas noches, compruebo que… no carezco de NADA.

Sylvia.

Misión de vida: ser y hacer.

Muchos seres humanos desarrollan toda su vida bajo las creencias del sistema donde aprendieron por primera vez, su entorno familiar y social.

En la actualidad, muchos seres han evolucionado y enseñan ideas más ilimitadas y amorosas hacia otros seres humanos, sin embargo, los sistemas que mueven a las masas no se adaptan a éstas ideas y seguimos “alimentándonos” de las primeras creencias.

De tal manera, por hábitos al paso de los años es cada vez más difícil salir de ahí y escuchar esa voz interior que por tanto bullicio no se escucha.

Sin embargo accionar hacia ello no va de ninguna edad en especial, no es exclusivo de jóvenes o de ancianos arrepentidos, es para todos en todo momento de sus vidas.

Esa voz, la voz del alma con su propio lenguaje contiene información sobre nosotros mismos en cada experiencia vivida y nos indica, ¿Cuál es nuestra misión de vida?

Misión de vida significa: ¿para “ser” y “hacer” qué? Esto solo podemos irlo descubriendo reconectando la voz de nuestra alma, observando todo el conocimiento sobre nosotros mismos que cada experiencia que hemos vivido nos enseña, hacer esto con humildad (con apertura a crecer) y amor (sin culpas ni juicios).

Por ejemplo, cuando hay algo que disfrutas mucho hacer, que lo haces con alegría, que sientes que el tiempo se te pasa volando, sientes como si fuera una cuerda que sale del estómago y te jala a accionar al respecto y sobre todo distinguirlo de aquello que has hecho y no sientes que va contigo o con tus valores, que va en contra de tu esencia, que claramente distingues que “no eres” tú, ya sea que lo hayas accionado por ti o por otros.

Estamos muy “entrenados” para entender como “misión de vida” nuestro trabajo, por el cual recibiremos dinero a cambio pero en realidad va más allá. Va de accionar con voluntad hacia aquellas experiencias que te honran, te expanden, tan solo al compartir tu “don” al servicio de otros.

Recuerdo que hace unos años escuchando a mis pacientes de odontología antes o al terminar su consulta y quedarnos platicando sobre ellos mismos decía “podría hacer esto solo por el gusto de hacerlo, aunque no me pagaran” pues de eso se trata, de distinguir esa “voz” interior que sin palabras hace que te enteres hacia donde accionar.

La receta mágica para saber la respuesta la escribimos desde nuestras experiencias y el alma todos los días.

¡Solo vivir!

Cuando uno cree que tiene todo bajo control, una casa, un auto, un trabajo y una estabilidad social; crees que vivir es así, solo buscar cosas que te hagan llevaderos los días.

 Pero uno de eso días, sientes algo en tu interior, o al menos yo lo sentí, como un aburrimiento.

Aunque amaba lo que hacía y de verdad lo hacía de corazón, me encantaba pero no era feliz. Sentía aburrirme a veces y era cómoda mi vida, pero hasta que mi ser me hizo sentir algo que yo no entendía.

Era ese vacío en mí, que no era tristeza, no era soledad, era una sensación de salir corriendo pero fuera del mundo.

Me considero una persona amable, respetuosa, empática y común como mucha gente, …creía muchas cosas aunque no las entendiera sin cuestionarlas, porque mucho me enseñaron aquellas personas que han pasado por mi vida, y algunos que siguen en mi vida (padres, familia, maestros, amigos, no amigos, conocidos, etc), sabía de reglas, roles, de creencias, de una fe, de como comportarme para no meterme en problemas y no incomodar a nadie.

Yo solo me retiraba y no decía nada, pensaba así es él o ella, se siente feliz con sus actitudes y cada quién.

En fin, muchas cosas pero las que aún no comprendo es la hipocresía y la falta de honestidad de la gente consigo misma. Sé que algo me enseñarán para evolucionar o serán solo actitudes que debo conocer. No quiere decir que las justifique, pero bueno, existen.

Desde que hice el entrenamiento de la Escuela Sal de Ahí he tenido la oportunidad de conocer, experimentar y continuar con conocimiento y sabiduría este mágico juego de la vida, y no importa lo que no comprenda como esas actitudes, lo que importa es aprender, dar,  ser agradecidos y amar incondicionalmente con acciones más que con palabras.

También aprendí a decir lo que siento y pienso sin miedo, ni con fin de agradar, agredir o quedar bien, sino con el fin de continuar caminando, creciendo y aprendiendo de esta vida. Que nadie es responsable de mí, solo yo; y mi felicidad depende solo de mí.

Por eso hoy deseo escribir, más que un comentario, un agradecimiento a cada una de las personas que han pasado o se han cruzado por mi camino de vida, tantas cosas buenas, como no tan buenas pero que me han guiado hasta aquí, hasta el entendimiento de mi ser y del presente.

Encontré ese Ser que habita en mi como en cada uno de ustedes, que te hace trascender situaciones, te mueve a cambios, a renovarse cada instante, pero sobre todo, a renacer cada día.

Ahora lo importante para mi es comprender y dejar de hacer responsable a todo lo exterior, personas y cosas de mis aprendizajes o dificultades. Yo los creé y soy responsable de mí para seguir creyendo en mí.

Como es adentro es afuera, dice mi entrenadora Sonia García. Por eso solo debo saber perdonar y amar.

Tal vez este escrito no sea lo que esperabas, pero no importa cada quien puede hacer su escrito, darse esa oportunidad de comenzar a vivir en coherencia y feliz. Que este año y los siguientes estén llenos de bendiciones y amor para cada uno.

¡Gracias Vida!

Arisbé M.

La conciencia del sufrimiento

Dicen por ahí que sufrimos porque deseamos, ¿de verdad es posible que una persona desee sufrir? Puede ser, el ser humano aprende lo que observa y si en su desarrollo la experiencia de sufrimiento es “normal” puede que no sea consciente de que no lo es.

Sin embargo, conscientes o no, creo que más bien sufrimos porque “necesitamos” es decir, necesitamos que algo suceda, que algo se comporte de cierta manera, que algo esté o no esté ahí, en tiempo, en forma, en espacio, en situación.

Queremos controlar o tenemos una expectativa y cuando alguna de las anteriores no sucede así, perdemos la paz, es decir, le damos nuestro poder.

También es posible que el apego sea gran protagonista de nuestras vidas, el querer y necesitar en vez de amar en libertad, el sentir y disfrutar lo maravilloso que llega y así también se tiene que ir. Aprender de lo que llega.

Apegarse no solo a una persona sino a quién soy cuando “soy” con esa persona, apegarse a una experiencia de cualquier tipo y que de la cual no somos consientes que “todo pasa”.

Por ejemplo, la cultura maya consideraba el tiempo como un ciclo enfatizando que un final significaba mas bien el principio de otro momento y por apego a lo conocido muchas veces no soltamos para recibir un momento nuevo, experimentar algo desconocido y eso también nos genera sufrimiento. Experimentando entonces el sufrimiento como la incoherencia, el desequilibrio de nuestro interior y la falta de acción para ser coherentes.

EL REGALO QUE ESCONDE EL DOLOR

Cuando era pequeña recuerdo los mayores siempre me decían que mis problemas no eran más que cosa de niños y que por aquello que lloraba o sentía dolor era algo insignificante en comparación con sus problemas o dolor.

Yo no entendía ni sabía muy bien a que se referían con sus problemas pero si sabía que mi dolor y lo que para ellos  eran problemas insignificantes para mi era algo que hacía que no fuera yo… Era algo que dañaba mi alma (Ahora que soy mayor comprendo cuán equivocados estaban pues no hay mayor dolor que el que surge del alma, del espíritu y no de problemas de dinero…)

Desde pequeña sentí el dolor de no poder ser yo misma porque cuando era YO, era rara, parada o según algunos niños o adultos me faltaba sangre en las venas y en realidad lo único que hacía era observarles en lo poco que disfrutaban de la vida y lo rápidos que iban a todos lados, disfrutaba observando a la gente, observando mi alrededor. Pero aquellos juicios hacia mi persona  hicieron una herida en mi alma que surgió a través del dolor.

Gracias a esto tuve la oportunidad y el regalo de ser más sabia y despertar en mi lo que todo el mundo llama COMUNICACIÓN.

Esta palabra para mi era tan desconocida ya que siempre me mantenía callada pero ¡Guau, fue impresionante cuando la desperté en mi! Ahora podía expresar todo aquello que antes callaba.

Más adelante cuando fui creciendo y llegó la época de adolescente hubo algo muy hermoso que me ocurrió pues de pronto me sentía como el patito feo rodeada de cisnes o personas que a mis ojos físicos “parecían cisnes”.

Las burlas comenzaron de nuevo y no había día que descansará de esas palabras hirientes… llevé gafas (pues comencé a tener miedo al futuro que me esperaba de ahí la miopía), taloneras (para corregir mis pies que se torcían) y para la guinda del pastel también tuve que llevar un ojo tapado con un parche ya que uno de mis ojos empezó a dejar de querer funcionar y a dormirse porque no quería ni mirar lo que ocurría a mi alrededor (lo que llaman los médicos “un ojo vago”).

Todo se nubló y ya ni la comunicación ni la expresión me servían.

Pero cuál fue mi sorpresa que deseaba tanto encontrar una cura a todo este dolor que llegó a mi una frase que hasta el día de hoy se ha mantenido junto a mi. Y fue la siguiente:

“Yo soy como los buenos vinos con el tiempo mejoro”

Quizás muchos vean es una simple frase, pero yo entendí la profundidad de esta, pues los buenos vinos lo que mejora no es el recipiente si no el interior de lo que guarda esa botella de vino y yo sentí en mi caminar y por consiguiente mi interior se volvió bello. También mi exterior, más aún de lo que ya era.

Y así fui repitiéndola durante años hasta que de repente comprendí no sólo basta la comunicación si no tiene un fin, si además le unes un lenguaje impecable contigo misma haces la poción perfecta para crear magia en tu futuro…

El patito feo se fue convirtiendo en cisne o quizás siempre fue un cisne pero no supe verlo…

La cuestión es que en cada momento de mi vida ha habido dolor y este por consiguiente me ha hecho renovarme y sacar de mi interior algo mágico que estaba guardado, ya fuera fortaleza, amor, cariño, comunicación impecable…

Cada año que ha ido pasando el dolor se ha hecho más intenso pero igual el regalo ha sido más intenso y lleno de pureza y verdad…

Y aquí en esta escuela entendí no estaba tan perdida, en realidad siempre caminé hacia mi destino y este estaba lleno de dolor si, y estará lleno de dolor, pero en cada prueba que pase con este me llevará al pasadizo secreto donde se encuentran las grandes almas…

Las que se arriesgan, las que viven, las que se levantan, las que esperan y abrazan la noche y más aún el amanecer después del dolor…

Porque el dolor siempre trae un gran regalo consigo… el regalo de la verdad hecha sabiduría y bañada en el amor que cada uno de nosotros somos.

Y hoy puedo decir, GRACIAS POR CADA DOLOR QUE PASÉ Y ME REGALÓ SABIDURÍA.

Porque hoy puedo abrir mi alma sin temor, puedo ser yo con amor y decirte a ti, que me lees, NAMASTÉ.

Dolor y sufrimiento

Hoy hablaré de la diferencia entre dolor y sufrimiento.

El dolor es algo que está para darnos una información, es parte de nuestra vida humana para darnos la información de que algo no está bien.

En nuestro cuerpo, cuando aparece para decirnos que hay un corte, una herida, una enfermedad o bien cuando lo sentimos emocionalmente, porque ese dolor, también nos dice que estamos quizás aferrados a un ciclo que no dejamos ir, a una persona, una experiencia, algo que necesitamos ya trascender o salir de ahí.

El dolor es parte de nuestra condición humana y nuestro espírituNuestra divinidad es la que debe hacerse cargo de este para transformarlo, para hacer la alquimia y así poder ser sanado, trascendido.

Cuando lo hacemos de forma desapegada y dejamos de estar instalados en el pasado, a los resultados, a las personas o a las experiencias, y nos permitimos abrazar ese momento de dolor, entenderlo para salir de ahí y crear algo diferente, generamos esa alquimia, ese cambio, esa transformación.

Utilizamos el dolor para hacer un cambio hacia algo más grande, mejor y más evolucionado.

En cambio, también lo podemos utilizar en otra forma, que es para generar sufrimiento. Esta es la manera en la que el ser humano se ha acostumbrado a vivir.

Cuando el dolor llega está para darnos una información y en lugar de hacer esa alquimia, esa transformación  y utilizarlos para dar un salto cuántico, un impulso evolutivo, el ser humano está tan acostumbrado a vivir en su suciedad, en su mediocridad y en su victimismo, que utiliza ese dolor para ser una víctima mayor que el día anterior, para seguir apegado a ciclos que ya lo están marchitando y no le permiten florecer.

Así lo convierte en sufrimiento.

Por lo que podemos comprender, una cosa no es lo mismo que la otra.

El dolor es algo doloroso en un momento dado pero buscamos la forma de abrazarlo, entenderlo y transformarlo.

El sufrimiento es lo que el ser humano genera por deseo propio.

Por así decirlo, digamos que el dolor es algo que está y el sufrimiento es algo creado por el ser humano, creado por su victimismo, su mediocridad, su falta de libertad, por todo lo que hemos aprendido como patrones de conducta.

Así, el sufrimiento es una forma en la que ya nos hemos acostumbrado a vivir y retroalimentarnos para potenciar nuestro victimismo y que los demás nos compren nuestras excusas y nuestros cuentos para no hacer algo más grande.

En cambio el dolor es algo pasajero que trasciende y que nos hace evolucionar física o emocionalmente para así poder sanarnos.

Hoy quiero recordarles que el dolor es parte de la vida y nosotros elegimos qué hacer con él. El sufrimiento es creado por el ser humano y podemos elegir cuándo salir de él.

Así que yo te invito a que agarres a tu ser, tomes tu interior, abraces desde tu ser, desde tu espiritualidad a ese dolor y veas qué tienes que cambiar en tu vida.

Si este estado es emocional, que veas que tienes que cuidar de tu cuerpo que es el templo del Dios que habita en tu interior, que veas qué tienes que cuidar o mejorar en él.

Si tienes el compromiso y la voluntad de hacerlo podrás salir de ese estado.

Recuerda, no es lo mismo dolor que sufrimiento y tú eres el creador de lo que pueda ocurrir.

La voluntad de transformar tu vida…

Transformar tu vida comienza con una decisión sincera y la voluntad para hacerlo. Muchas personas dicen que están decididas a cambiar, a salir de sus limitaciones, paradigmas o victimismo; pero en la mayoría de las personas esto no es cierto.

La humanidad se ha convertido en los maestros del autoengaño, se mienten a sí mismos y a los demás; algunos hasta le han tomado el gusto a andar jodidos y a joder a los demás.

Si te espantan mis palabras y te suenan fuerte quizá tendrías que mirar, que hay cosas más espantosas que ocurren en tu vida; por eso, yo no soy la Maestra o Coach correcta, si no, la que dice las cosas como son, sin adornos, para que puedas transformarlas.

Lo peor de cuando uno está encabronado con la vida es que no le gusta estar solo por eso se dedica a fastidiar a los demás para compartir su mal estar con la vida.
Un guerrero espiritual es aquel que está decidido con una voluntad de acero a encontrarse con Dios cara a cara, a conquistarse a sí mismo, pero no a través de religiones o dogmas que te encapsulan, atrapan, sino a través, de encontrarse con el Dios eterno, la partícula divina que existe dentro de cada uno de nosotros y que da vida a esta materia y que a su vez, está unida al origen del universo.

Te hablo de la energía más pura, poderosa y de más alta vibración una energía dadora y creadora; la del amor incondicional.

Comienzas a caminar como un guerrero espiritual cuando decides rendir tu humanidad para dejar que brille tu divinidad, y con ello me refiero a dominar tus propias emociones, tus pensamientos y a callar a tu ego alterado, tu altanería y victimismo, cuando puedes realizar los deseos profundos de tu alma y no aquellos deseos que han sido manipulados por la sociedad, si no los que tu alma vino a experimentar desde su espiritualidad a este plano de materia para expandir su sabiduría.

Comienzas a sentir ese poder dentro de ti cuando tomas decisiones haciéndote responsable de ellas en la totalidad y cuando estás dispuesto a morir por tus decisiones y a honrarlas; aceptar lo peor que te podría pasar si no te salen las cosas como deseabas cuando te lanzaste a hacer esos cambios, estás dispuesto a pagar esos precios con amor, aprendiendo de la experiencia.

Entonces, cuando estás decidido a dar ese paso aceptas que sería lo peor que puede ocurrir, si no llego a lograr este sueño, que pierda personas que están en mi vida, dinero, mi estatus social o lo que tu pienses que sería lo peor.

Si aceptas que estás dispuesto a pagar el precio, si no te salieran las cosas como esperas y estarías dispuesto a pagar esos precios, solo entonces el miedo se desvanece y el guerrero florece. Entonces acepta lo peor y como un Ser divino y creador espera que te ocurra lo mejor.

No tengas miedo a enfrentarte a ti mismo, ten miedo a la ignoranciaSonia García