Pues mi experiencia es muy divertida porque yo llegué a este entrenamiento sin saber de qué iba o de que se trataba.

Lo vi como una oportunidad de aprender algo de coaching que está de moda y de pasada tener unas divertidas vacaciones en Riviera Maya. Ya que yo vivía en Cd. Juárez, Chihuahua y fui a hacer el entrenamiento a Mérida, Yucatán (México).

En fin yo era una persona que tenía una vida muy cómoda, sin preocupaciones, todo el mundo me decía:

– Que padre tú, soltera, con tus cosas (casa, auto, etc.), tu trabajo, viajas cuando quieres y sin responsabilidades, tan libre…

– Y yo pensaba:  Pues si, ¿Verdad?, ¿Que más?, no me falta nada y súper padre mi vida.

Pues en el entrenamiento encontré cosas interesantes, rompí con muchos paradigmas, sané cosas que no era consiente, que me limitaban en aspectos de mi vida y sin darle tantas vueltas a todo esto.

En este presente solo puedo decirles que aunque mi vida estaba bien ante los ojos de los demás y de lo que yo conocía y creía; Pues ahora ha cambiado tanto, sigo siendo feliz compartiendo todo lo que conozco, como el amor incondicional, la seguridad, la voluntad y muchas más herramientas de vida que pude encontrar en el entrenamiento.

Ahora les puedo compartir mi sentir como solo SER, ese Ser de luz que todos llevamos dentro y muchos no son conscientes aún, pero más que una filosofía es sabiduría en mi vida y por todo esto hoy puedo sentirme bendecida, agradecida con la vida, con mi camino y sobre todo con mi destino. El destino que deseo vivir y compartir con mis seres amados.

Un abrazo de corazón y les digo que ojala tengan la oportunidad más grande de su vida, de conocerse, amarse a sí mismos y conocer este entrenamiento de la escuela Sal de Ahí.

Soy Arisbé Montañez