Ahora quiero compartir algo de mis aprendizajes en este camino espiritual, empezaré por contar que yo era super-cuadrada, y estructurada en todo, me anticipaba a que no pasaran circunstancias que en mi mente estaban mal o podían echar a perder mi plan, tanto en lo laboral como, hasta en un plan de amigos, de salir a divertirnos.

Así de cuadrada que no era consciente de que yo misma provocaba esos problemas en cada situación, de ahí que comenzase a observar como mi mente creaba esa ilusión y luego se manifestaba en mi realidad porque yo así lo atraía.

Entendí que cada juicio, razonamiento, opinión, evaluación, percepción de algo o alguien, etc. ¡soy yo!
…es difícil que me de a entender o comprendan este sentir, trataré de explicarles.

Cuando uno hace un juicio, como decir u opinar que alguien es de tal o cuál forma, es completamente cierto, si, pero solo en mi realidad, porque esa persona no se ve así, ni siquiera se le pasa por la mente que se comporte o actúe de tal forma y en su realidad no es así; soy yo quien está juzgando o diciendo que es de tal forma; pero su realidad es otra y cada quien tiene su propia realidad o verdad en su mente.

Como nos dice la coach y sensei, Sonia García, cada uno creamos nuestra realidad y nuestra verdad. Por eso quería hablar de la ilusión de nuestra mente, porque cada uno somos lo que deseamos ser, pero, no podemos cambiar a los demás, ni siquiera pretender que piensen u opinen igual que nosotros acerca de alguien o de algo.

El camino espiritual te va alejando de los juicios, opiniones, visiones, etc. de cada cosa o persona, porque te enseña solo a ser, respetar y aceptar lo que tu deseas en tu realidad. Por eso es tan difícil este trabajo en uno mismo, pulir nuestras actitudes, acciones, limitaciones, vocabulario, etc. Por eso nos creamos tantos problemas o quiebres (así los llamamos en la Escuela de Evolución), son producto de nuestra mente, tanto nuestros aprendizajes, paradigmas y creencias son solo nuestros, pero no podemos avanzar si siempre necesitamos, un juicio, una calificación, una respuesta, una opinión, una aceptación, etc. a toda esa información que vamos acumulando y guardamos en la cabeza. En fin.

Para finalizar, deseo agregar que algo de lo que más me ha ayudado en este camino es dejar de opinar siempre, creerme que se de todo y no dejarme sorprender por cosas o personas maravillosas que siempre, siempre aportaran algo nuevo a mi vida.

Y lo más importante, respetar y amar al prójimo con ese amor incondicional. Por ello todos los juicios y percepciones crean una ilusión en nuestro cerebro y eso crea una realidad que se convierte en nuestra verdad. Como nos lo explicó la coach.

Gracias por leerme.

Arisbé