Ya hace tres años desde que tomé la decisión más importante de mi vida. Hasta ese momento mi vida no había tenido muchos alicientes, me consideraba todos los actores del reparto menos el protagonista de esta.

  • Estudia algo para ser alguien en la vida.
  • Consigue trabajo para ser bien visto por los demás, por la sociedad.
  • Crea una mentira a tu alrededor para evitar sufrir.
  • Fabrícate una bonita máscara para ocultar tus sentimientos, para ser un hombre.
  • Los hombres no lloran.
  • Los hombres no se emocionan.
  • Los hombres no muestran sus sentimientos.

En algún momento de mi vida, antes de que la rutina me absorbiese, me preguntaba: ¿Qué es la vida? ¿Quién soy? ¿Es todo esto la vida?, ¿Nada más? Y después volvía a meterme en ese sueño de inconsciencia, absorto de todo lo que había alrededor.

Solo de pensar que yo era así, hace que me lleve las manos a la cabeza. Pero gracias a esa decisión que tomé en su día, a realizar el entrenamiento de Sal de Ahí y conocer a Sonia, hoy veo la vida de una manera diferente. Lo considero un despertar a todos los niveles, como si una bola de demolición hubiera chocado contra todas las corazas que llevaba puestas y estas se hubieran convertido en arcilla, deshaciéndose como el agua.

De secundario a protagonista

¿Cuantas veces en el pasado te has podido sentir secundario en tu vida, como si no tuvieras decisión propia en tus asuntos? En la mía se había convertido en rutina.

Sentía que hasta la decisión más corriente, como la de hacerse una cuenta bancaria, estaba condicionada por personas de mi exterior. Y era normal, me había posicionado en la parte cómoda de la vida. Que la gente decidiera por mí, pero eso sí, como se equivocasen iba a descargar toda mi ira sobra ellos, que en esos momentos tenía una cuanta acumulada.

Y ya cuando tomas consciencia de todo ello, empiezas a ser responsable de toda tu vida, gracias y desgracias incluidas. Ahora sí, no puedes echarle a nadie en cara nada, solo queda asumir las responsabilidades y ser valiente.

Os pongo un ejemplo: tenemos a Gandalf, (el mago del Señor de los Anillos) que se va a enfrentar al Balrog (el bicharraco con cuernos y alas de fuego que se encuentra en el puente). A él no lo verás quejándose al elfo o al enano de que por qué no se enfrentan ellos, que a él no le viene bien y había quedado con sus colegas magos.

Eso serían escusas para no afrontar sus pruebas y por experiencia digo que cuanto más pretendes evitar una situación, más grande se va a hacer hasta que no decides afrontarla de cara.

En conclusión, cuando decides dar un cambio en tu vida, arriésgate y sé valiente. Las mejores oportunidades vienen cuando decides hacer algo diferente a lo que te han enseñado. Con tus acciones podrás cambiar tu vida y serás inspiración para los que te rodean.

 “Da el primer paso con fe. No tienes por qué ver toda la escalera. Basta con que subas el primer peldaño” Martin Luther King

Bruno Sola