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Una razón para cambiar

Se dice que para crear un hábito debes de repetir la misma actividad por 21 días. Crear nuevos hábitos es una de las modas de estos tiempos. ¿Pero cuál es la razón para querer cambiar?

Algunas personas sugieren que la imitación nos ayudar a funcionar en sociedad y es una manera fundamental para aprender, y en ocasiones basamos lo que somos en lo que los demás hacen. Eso es algo que aprendemos desde pequeños, imitamos a los demás como vivir. Aquí el problema es que, aunque todos somos tan parecidos, tenemos que realmente enfocarnos en nuestra vida, como soy, quien soy, que deseo.

En la actualidad vivimos en un mundo lleno de estrés debido a que se han dado cambios significativos en nuestro modo de vivir.  Vivimos de manera más rápida, y en cierta manera se vuelve más superficial. Puede haber muchas razones, pero algunas son que nos llenamos de actividades ya sea por un trabajo mejor pagado, o por demanda social. Cuando mejor pagado sea un trabajo, muchas veces significa más responsabilidades, menos tiempo para uno mismo, nuestra familia y nuestros amigos. Entonces queremos compensar con las redes sociales para no perdernos lo que pasa con nuestros seres queridos y pasamos más tiempo atados al teléfono. Esto sin pensar que muchas veces hemos dejado de ser nosotros mismos por ser lo que la vida rápida y ese trabajo nos demanda.

De pronto sentimos la necesidad de un momento de descanso que nos invita a reflexionar.  Deseamos el tiempo para realizar actividades que realmente nos hagan sentir bien, el tiempo para convivir. Algunos hemos caído tan profundo en el remolino de lo cotidiano, que muchas veces es difícil identificar quienes somos, que queremos y hacia dónde vamos.

Es entonces que ya cansados y agobiados de la carga decidimos lanzarnos a emprender un viaje. Este viaje hacia el cambio de hábitos, que nos permita mejorar nuestra vida. Queremos cambiar nuestro cuerpo, vernos bien y sentirnos bien, modificamos entonces nuestra alimentación, queremos de una vez por todas entrar al gimnasio y cambiar nuestra imagen, queremos dejar el sedentarismo, sobre todo porque últimamente parece ser una moda que todos imitan.  Queremos tiempo, queremos algo mejor. Estamos tan motivados y con tanta energía que algunos de nosotros logramos llegar a esos 21 días. ¡Listo!!! ¡Un nuevo hábito… si señores!! Un nuevo hábito…

Lo que nunca te dicen, es que, así como estos hábitos son fáciles de adquirir, (que tanto son 21 días comparados a una vida) también son fáciles de dejar y si ese hábito ha sido formado sin una base fuerte, igual puede desaparecer al día 22.

Lo importante aquí sería preguntarse ¿Por qué deseo cambiar? ¿Porque deseo bajar 10 kilos y verme mejor? ¿Es esto por salud, por moda o porque las personas o tú mismo/a no te aceptas cómo eres? ¿Que pasa si modificas tu cuerpo, por ejemplo, pero aun sigues negándote la satisfacción de ser cómo eres?  ¿Entonces que más vas a querer modificar?

En mi experiencia, mi vida era complacer a los demás, y muchas veces terminaba quedándome en segundo término.  Hasta que un día decidí, gracias al aprendizaje de la Escuela de Sal de ahí, que yo importaba, y que, si yo no cuidaba de mí, no me amaba a mí misma, no podía hacerlo por los demás por más que me esforzara.  O si vivía basándome en la aceptación de los demás, ¿cómo iba a ser realmente yo? Mis cambios no han sido en base a modificar mis hábitos, si no en darme cuenta de todo esto.

Para lograr cambiar mi vida sabía que debía hacer una introspección y tomar decisiones. No es adquirir buenos hábitos lo que hará el cambio, aunque esto es de gran ayuda, si no conocerte a ti mismo y decidir el rumbo que quieres seguir.

Cuando emprendí mi viaje espiritual entendí muchas cuestiones que me hacían querer cambiar mi mundo, al volverme más espiritual aprendí a entenderme mejor (como dice sensei Sonia García, ser espiritual no significa que te vistas como monje o como hindú, o que pases horas meditando y no atendiendo lo que debes atender).  Después de entenderte a ti mismo sabrás el verdadero por qué de tu deseo de cambiar.   Así tendrás una base sólida en la cuál construir la vida que te haga sentir ser tú mismo, sabiendo eliminar las cosas que no deseas para ti, y reconociendo tus deseos más profundos.

La espiritualidad es en parte esa introspección que necesitas para decodificar de dónde vienes, quien eres y a dónde vas, es entonces que sabiendo esto, los cambios se pueden dar con más fuerza y un hábito ya no será solo eso, si no, tu nueva manera consciente de vivir.

Sonia Ortega Córdova

LA ILUSIÓN DE NUESTRA MENTE

Ahora quiero compartir algo de mis aprendizajes en este camino espiritual, empezaré por contar que yo era super-cuadrada, y estructurada en todo, me anticipaba a que no pasaran circunstancias que en mi mente estaban mal o podían echar a perder mi plan, tanto en lo laboral como, hasta en un plan de amigos, de salir a divertirnos.

Así de cuadrada que no era consciente de que yo misma provocaba esos problemas en cada situación, de ahí que comenzase a observar como mi mente creaba esa ilusión y luego se manifestaba en mi realidad porque yo así lo atraía.

Entendí que cada juicio, razonamiento, opinión, evaluación, percepción de algo o alguien, etc. ¡soy yo!
…es difícil que me de a entender o comprendan este sentir, trataré de explicarles.

Cuando uno hace un juicio, como decir u opinar que alguien es de tal o cuál forma, es completamente cierto, si, pero solo en mi realidad, porque esa persona no se ve así, ni siquiera se le pasa por la mente que se comporte o actúe de tal forma y en su realidad no es así; soy yo quien está juzgando o diciendo que es de tal forma; pero su realidad es otra y cada quien tiene su propia realidad o verdad en su mente.

Como nos dice la coach y sensei, Sonia García, cada uno creamos nuestra realidad y nuestra verdad. Por eso quería hablar de la ilusión de nuestra mente, porque cada uno somos lo que deseamos ser, pero, no podemos cambiar a los demás, ni siquiera pretender que piensen u opinen igual que nosotros acerca de alguien o de algo.

El camino espiritual te va alejando de los juicios, opiniones, visiones, etc. de cada cosa o persona, porque te enseña solo a ser, respetar y aceptar lo que tu deseas en tu realidad. Por eso es tan difícil este trabajo en uno mismo, pulir nuestras actitudes, acciones, limitaciones, vocabulario, etc. Por eso nos creamos tantos problemas o quiebres (así los llamamos en la Escuela de Evolución), son producto de nuestra mente, tanto nuestros aprendizajes, paradigmas y creencias son solo nuestros, pero no podemos avanzar si siempre necesitamos, un juicio, una calificación, una respuesta, una opinión, una aceptación, etc. a toda esa información que vamos acumulando y guardamos en la cabeza. En fin.

Para finalizar, deseo agregar que algo de lo que más me ha ayudado en este camino es dejar de opinar siempre, creerme que se de todo y no dejarme sorprender por cosas o personas maravillosas que siempre, siempre aportaran algo nuevo a mi vida.

Y lo más importante, respetar y amar al prójimo con ese amor incondicional. Por ello todos los juicios y percepciones crean una ilusión en nuestro cerebro y eso crea una realidad que se convierte en nuestra verdad. Como nos lo explicó la coach.

Gracias por leerme.

Arisbé

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Una Experiencia de Expansión

Con todo el corazón les comparto mi experiencia, la cual hoy en día me cuesta expresar como las recuerdo, es decir en su momento tuve experiencias que mi perspectiva adormecida hacía que las recordara con dolor o con pesar y carga pero ahora con toda la conciencia despierta las recuerdo con amor, con paz y más que nada con sabiduría.

La comprensión sin palabras llegó a mi porque mi corazón lo deseaba así. A veces las respuestas para la mente se convierten en preguntas para el corazón.

En contexto muy generalizado, soy una mujer que ha tenido muchísimas experiencias como si ya hubiera vivido muchas vidas antes y ahora solo estaba poniéndome al día para retomar donde me quedé.

Las más representativas en este presente son haber estudiado odontología y tener parejas que no iban conmigo.

Profundizando, desde niña he sido rodeada por la música. Es algo que me hace elevarme y sentir todo muy hermoso.

Elegí aprender el piano pero como no había piano me ofrecieron violín y acepté. Mi maestra, muy hermosa y amorosa, era psicóloga y me inspiró a reconocer que esas tres cosas quería ser, entonces decidí estudiar odontología porque era la cuarta opción.

La primera fue psicología, pero mis papas dijeron “no hay trabajo, vas a quedar loca, etc.

Poco tiempo después encontré el amor a la comida y quería ser chef pero en esta ocasión el hechizo fue “no hay trabajo, vas a terminar de cocinera, etc.

Que me llevó a descubrir mi amor por el arte visual y espacial, decidí estudiar arquitectura donde el único comentario fue “los albañiles te van a insultar” el cual me dio igual.

De la nada me ofrece mi papá estudiar en otra ciudad, acepté sin pensarlo y al entrar pido que me cambien a odontología por lo que sentí al observarlos trabajar. Ahí una maestra me da clase de administración que estudió alta dirección y negocios internacionales y era tan interesante la parte que tocaba interactuar con las personas que descubrí mi deseo por cursarla también.

Termino y me convencen de regresar a la ciudad a trabajar y ahí estudiar la especialidad que buscando se apareció la maestría que deseaba.

Me encantó pero me di cuenta que me llamaba mucho la parte cultural y de las relaciones humanas, sentía mucha felicidad. Doy un paso atrás y estudio la especialidad de odontología en la inconsciencia total pero claro, con toda la responsabilidad en mi, entregando el cien por ciento pero en eso, me ofrecen para titularme de la maestría anterior un seminario en NY, que claro ir a esa ciudad era un sueño.

Uno de los seminaristas era Sonia García Quiros que desde que la conocí algo se transformó en unas cuantas horas que pude tener con ella y bueno regreso a “la realidad”, hago cambios en mi vida y después de un rato doy un paso atrás en la inconsciencia de nuevo porque hago caso omiso a toda señal y ahora me va peor como el universo diciéndome “a ver si con estas experiencias ya al fin te das cuenta de lo que estás haciendo

Y se despertó de nuevo en mi el seguir buscando ese “algo” y a la par buscaba a Sonia y los entrenamientos.

Al fin se hace uno en México y lo tomo, siendo al fin encontrado lo que estaba buscando, la liberación de mi alma, el amor en expansión, observar todo aprendizaje que les he compartido ya y que en su momento fue dolor y sufrimiento… y al fin reconectada en el interior para que cada paso que dé me reconozca y accione al respecto, viviendo en el asombro de descubrirme a mi misma y accionar en amor y luz para ser feliz.

Hoy continúo en la Escuela de Evolución como apoyo para darle la mano y corazón a quien lo necesite y puedo observar como cada persona que se arriesga a crear asistir al entrenamiento se descubre a si misma, crea su camino y se expande como si fuera magia.

Aprendí

Una soleada y hermosa mañana de invierno, cercana a la Navidad, me diagnosticaron un cáncer.

Tras recibir  la noticia, la sensación de impotencia, de injusticia más tarde y de enorme tristeza nacieron  en mí.

En los siguientes días, soportando duras pruebas, pinchazos, días interminables y noches eternas en el hospital, conocí el dolor físico.

Las incógnitas, el desconocimiento de mi futuro inmediato y sobre todo, más que nada, el temor de no poder volver a abrazar a mis seres más amados, me inundaban de sufrimiento.

No podía saber, desconocía y eso me hacía sufrir.

Una vez en mi casa, siguiendo con la sospecha, el temor y todo lo que pudiera inventar para poder sufrir mucho, un día, sin buscarlo ni esperarlo llegó el clic a mi mente, sin duda un regalo de mi alma.

Y supe (todavía no sé cómo) aceptar mis dolores físicos, los abracé, y comprendí que me estaba llevando una gran lección de vida, la cual me enseñaba día tras día a valorar lo que en mi vida era y es auténticamente valioso. Nada que ver con lo que uno supone o cree, lo más sencillo, detalles, olores, abrazos, eso es lo más hermoso y auténtico. Y además me percaté de que el dolor físico me recordaba que aún estaba viva.

Al  aceptar el dolor y su aprendizaje,  inmediatamente dejé de sufrir y  nació en mi  la certidumbre de que mi historia terrenal no acababa ahí y si así no fuera, lo aceptaba plenamente, mientras tanto, no podía permitirme seguir perdiendo el tiempo, eternamente valioso  y decidí ser feliz, agradecida porque  aún podía seguir siendo parte de este bello sueño que es la vida.

Aprendí a valorar a todo lo que me rodea, a sentir con todos los sentidos, a mirar y ver de verdad, a llenarme de brisa y sol. Dejé de sufrir, porque dejé de ser víctima.

Víctima de mí misma, de mis expectativas, de mis juicios, de mis esperas, de mis miedos.

Nuestra mente nos hace sufrir, nuestro ego necesita constantemente ser el centro de atención y nos lleva a la continua insatisfacción, al miedo a la pérdida, a la frustración, a la falta de paz.

Por ello es bueno perdonarnos por no estar en paz, cuando lo hagamos la no-paz se convierte en paz.  Cuando aceptamos lo que es, cada instante es el mejor.

Como bien dice nuestra coach Sonia García:

 El dolor es inevitable, el sufrimiento, opcional.

Y así lo aprendí yo.

Namasté

Zoe

La luz llegó a mi alma.

Mi nombre es Candela.

Hoy es un buen día, me dije por aquel entonces y así comenzó mi gran experiencia.

Tímida, escondida de mí misma, siempre detrás, asustada del que dirán y sobre todo un pensamiento que siempre rondaba por mi cabeza ¿quién soy? o mejor dicho ¿qué soy?.
“SER” hermosa palabra, pero siempre la vi como un verbo muy distinto a lo que hoy significa y entiendo por ella.

¡¡¡Dios mio, por favor, que no me pregunte nadie qué soy o en qué trabajo!!! Eso me hacia sentir pequeña e insignificante.
Cuando era una adolescente tenía muchas ilusiones o sueños, no sabría identificar que pasó pero todo quedó en eso, en sueños, que al final pasaron a manos de otros porque los abandoné…

Uno de ellos era estudiar, tener una carrera y ser algo en la vida de ahí ese sentimiento de: no soy nada.
No acabé nada de lo que empecé y fueron varias carreras universitarias, nada me hacia ilusión y así empezó mi abandono.

Cuidé de mi familia pero no de mí y eso me hizo convertirme en una persona triste y apagada.

Pero un día descubrí en mi vida a Sonia García Quirós.
Decidí asistir a una de sus conferencias y la luz se hizo en mí, quise hacer sus entrenamientos y he hecho los 4 niveles, qué experiencia, qué belleza y sobre todo lo que ha quedado grabado en mi alma.

Y sabéis que: ahora esa palabra “SER” es lo que soy, un ser lleno de amor, de luz y cuando alguien me pregunta qué eres o qué trabajo tengo, pues contesto sin miedo: soy lo que ves y mi trabajo es lo que hago.

Salí de ahí y hoy en este camino que elegí he transformado mi entorno y me vuelvo a llenar de sueños e ilusiones.

Gracias Sonia.

El bello llegar de mi despertar

Hay tanto por agradecer que no se cómo comenzar mi historia.

Hace un par de años, la vida me puso en el lugar y momento preciso para tener mi primer encuentro con quien y lo que sería ese bello despertar de mi ser.

En el 2012, durante unos cursos para mi titulación (en New York City) tuve un taller de 6hrs (de lo que sería uno más de los tantos talleres que debía tomar para conseguir mi titulación, llego mi despertar), la vida trae sorpresas (y ahora sé que energéticamente yo lo estaba buscando).

Así que entré en una sala de conferencias, donde por 6hrs. la Sensei Sonia García impartía su taller.

Para muchos fue solo un taller, más para mi el comienzo de mi despertar.

Recuerdo muy bien al volver a Mérida (en shock), una tarde, llamo a quién era mi mejor amiga de la maestría, y le digo:

– Dime, ¿No estoy loca?, pero vengo con mil preguntas del viaje, mil cuestiones de mi ser.

Y me contesta:

– No amiga, no estas loca, yo me siento de igual manera.

Así pasaron un par de meses, buscando cómo responder aquello que sentía, cómo modificar aquello que no podía (y la verdad no sabía cómo).

En aquel tiempo me volví fan del canal de youtube de la Sensei, en donde compartía de forma gratuita temas por una hora, veía sus vídeos, sentía mucha paz, y sentía que en ellos había muchas respuestas.

Me decía a mi misma, si tan solo yo pudiera ir a Miami a tomar su taller (pero mi mente limitada me impedía ver mas allá).

Bueno, no hubo necesidad de ir hasta allá, ella vino a donde yo estaba.

 No fue hasta que se dio la oportunidad (después de ya casi 8 meses) de tomar su seminario en Mérida que pude romper con mil y un ataduras.

Mi mundo literal se movió. La mayoría de los cambios que sabía debía realizar, se dieron por si solos.

La gente que ya no encaja en mi nuevo presente sin yo pedirlo se retiró.

Lo que me costaba tanto romper se quitaba de mi camino.

Puedo afirmar que renací, me reencontré con los seres que más amo (mi familia), cambié de ciudad, trabajo, pareja, entre otras mil cosas más.

Desde ese instante del seminario hasta el día de hoy han sido días, meses, años de un continuo aprendizaje, de auto conocimiento, conquistas, pero sobre todo de amor (amor incondicional, primero hacia mi y luego hacia los demás).

Ha sido un camino (no siempre sencillo) pero lleno de extraordinarias vivencias, bellas y reconfortantes conquistas.

 He tenido la dicha de no sólo presenciar mi despertar, si no de ver el de seres muy queridos en distintas partes de mi lindo país, amigos, familiares, y hermanos de luz que no conocía y hoy forman parte de mi presente.

Hoy me siento muy bendecida de haber tomado la decisión de salir de ahí.

 Con todo mi amor.

 Daniela Grajeda

La experiencia que transforma

Hola, soy Azucena de Mérida, Yucatán (México).
Hace dos años y medio mientras me encontraba en una etapa de cambios en varios aspectos de mi vida, algunos por elección, otros creados por la circunstancias externas, justo ahí encontré este entrenamiento y no imaginé en su momento lo mucho que este complementaría mi vida al elegir vivirlo sin ninguna expectativa.
Sólo buscaba hacer algo distinto a lo que ya venía haciendo con mi vida y lo que leí en el contenido o temario del cartel, era exactamente eso, todo lo distinto a lo que yo estaba viviendo y conocía.
En este entrenamiento comprendí el sentido de todos esos cambios vividos en mi presente y con ello también llegaron muchas repuestas que encontré en mi misma, que antes simplemente no veía o no sabía como interpretar.
Obtuve herramientas valiosas que me han sido útiles hasta el día de hoy y aún después de este tiempo transcurrido sigo haciendo uso de ellas.
Además de aprender más de mi misma desde ese sitio que muchos llaman “mi interior“, desde donde logré encontrar y sentir a través de la experiencia el poder curativo del perdón, el amor auténtico con toda su inmensidad y belleza, la paz interior sublime y por fin sentí viviendo en mi propia vida la tan anhelada plenitud existencial.
Nada externo cambió durante los días de entrenamiento y trabajo interior, pero elegí cambiar yo y con ello en verdad todo lo exterior sin excepción, tomo otra forma y sentido.
Hoy con certeza puedo decir que comprendo el significado de muchas cosas de la vida, de lo que podemos ver y de lo que aparentemente no.
Que he evolucionado al comprender que no solo somos un título, una etiqueta o una pequeña parte de un grupo social.
El mejor maestro eres tú mismo y siempre será así, además de que la naturaleza en cualquiera de sus formas es uno de los mayores milagros externos que nos permiten seguir evolucionado a través del aprendizaje compartido y lo más hermoso es que hoy comprendo y aprendo de mi propia vida, todos los días desde que decidí ¡salir de ahí!
Gracias.

Amar está de Moda

Estos últimos meses han sido un viaje de emociones, nuevos pensamientos y paisajes. Al reflexionar acerca de la persona que era antes a la de ahora, es difícil explicar con palabras cómo han sido los cambios, pero siento y sé que ahí están.

A finales del 2015 había surgido un quiebre muy fuerte en mi vida personal, mi abuelita, un Ser lleno de amor y mucha luz que representa una parte muy importante en mi vida falleció.

Experimenté un dolor muy fuerte, que aún sigue en proceso de sanación, pero ante todo aprendí que la vida es muy corta y que la estaba desperdiciando en pensamientos estúpidos y superficiales, haciendo algo rutinario que no me gustaba ni llenaba.

Por lo que decidí que todo lo que hiciera a partir de ese momento tendría más profundidad y sería para cumplir mis sueños.

Ahora sé que este pensamiento fue un acto de amor hacia mí misma que inició por mostrarme un camino hacia el despertar espiritual, siendo este el curso de Sal de Ahí al cual fui enrolada por una amiga cercana.

En ella vi cambios, su forma de hablar era diferente, pero como siempre había tenido una conexión con ella no cambió nuestra amistad, al contrario nos unió más.

Cuando pasó lo de mi abuelita, un mes después hubo un curso en Juárez, me comentó acerca de él, pero mi cuento de no tener el dinero estuvo presente y no acudí en esa ocasión.

Pero, me entró la espinita, veía los vídeos y sentía como me llegaba el mensaje, algo en mi me estaba jalando hacia el curso y en noviembre me volvió a comentar mi amiga pero esta vez no iba a ser en mi ciudad natal, sino en Mérida, Yucatán. En esta ocasión, no hubo pretextos ni cuentos que se presentaran, al momento que dije si, todo se acomodó.

En menos de dos semanas preparamos el viaje y tomé el curso. Al igual que en los vídeos, todo lo que decía la Sensei, me llegaba, lo comprendía y supe que estaba donde debía de estar, con las personas y en la ciudad correcta.

El camino espiritual no es fácil, por algo nos llaman guerreros espirituales durante el tercer nivel, pero es hermoso como la mente se expande, como sientes esa conexión con todo, porque somos el todo.

Como bien dijo Yoda:

No somos materia cruda sino seres luminosos con la capacidad de amar.

Y a través del amor decidimos nuestro propio destino,  nuestras propias experiencias, nuestros propios pensamientos y sentimientos.

Esto es lo que representa la escuela Sal de Ahí para mí, el conocer ese amor tan profundo, sublime e incondicional.

ENTENDIENDO LA GRANDEZA DE MI DIOS

Fue una búsqueda larga para eso tan grande que no podía explicar, desde que era una niña pensaba en la humanidad de manera diferente, veía las caras de las personas y sus comportamientos y conocí el sufrimiento, las preocupaciones, la escasez y la tristeza como una cosa común, parecía que era todo lo que veía, así era mi mundo.

Pero un día decidí soñar y volar, por un tiempo me perdí en tantas maravillas y el color de mi mundo fue cambiando, entonces pensé que había algo más grande que toda esa tristeza y pobreza en varios aspectos, pero no había entendido que era.

Yo siempre creí en un Dios y adoraba mi religión porque era un vínculo muy fuerte con mi madre y me hacía sentir cerca de ese Dios que me llenaba.

Durante mi vuelo, viajé por otros países, experimenté varias culturas y todo era asombroso, pero también me perdí. Comencé a ver el otro lado de la moneda, cuando antes me sentía que no encajaba porque había muchas cosas que no me atraían de lo que la gente “normal” disfrutaba, esta vez me estaba mezclando, estaba haciendo las cosas que otros hacen y lo disfrutaba mucho.

Pero al final del día sentía que algo me faltaba. Mi Dios seguía allí pero yo encontraba conflicto con la religión y como estos dos conceptos estaban muy ligados en mi entendimiento, ambos comenzaron a desaparecer en mi fe.

Pasé varios años así hasta que regresé a casa, después de casi 10 años fuera de México llegué a Chihuahua, me establecí con un trabajo, me casé, tuve a mi hijo y todo parecía estar bien. Pero mi ser ¡me estaba llamando a gritos y yo no escuchaba!

Hasta que un día recibí una invitación para el nivel 1 y 2 de esta escuela, ya he tomado los 4 niveles y voy por más… 🙂

Pertenecer a esta escuela ha cambiado mi perspectiva de la vida, siempre descubriendo algo nuevo, enfrentando nuevos retos pero más que nada la paz que mi interior siente es incomparable.  Aprendí a encontrar paz en la tormenta y a ser feliz con pequeños detalles. Todo toma un sentido diferente, tus deseos, tus posesiones, tus relaciones, todo lo que haces, etc.  Comprendí que mi conocimiento del Dios que seguía era muy limitada, ¡Ahora ese Dios habita en mí y es maravilloso!

Sonia Ortega Córdova

SIN ESPERAR NADA… ENCONTRÉ MUCHO

Pues mi experiencia es muy divertida porque yo llegué a este entrenamiento sin saber de qué iba o de que se trataba.

Lo vi como una oportunidad de aprender algo de coaching que está de moda y de pasada tener unas divertidas vacaciones en Riviera Maya. Ya que yo vivía en Cd. Juárez, Chihuahua y fui a hacer el entrenamiento a Mérida, Yucatán (México).

En fin yo era una persona que tenía una vida muy cómoda, sin preocupaciones, todo el mundo me decía:

– Que padre tú, soltera, con tus cosas (casa, auto, etc.), tu trabajo, viajas cuando quieres y sin responsabilidades, tan libre…

– Y yo pensaba:  Pues si, ¿Verdad?, ¿Que más?, no me falta nada y súper padre mi vida.

Pues en el entrenamiento encontré cosas interesantes, rompí con muchos paradigmas, sané cosas que no era consiente, que me limitaban en aspectos de mi vida y sin darle tantas vueltas a todo esto.

En este presente solo puedo decirles que aunque mi vida estaba bien ante los ojos de los demás y de lo que yo conocía y creía; Pues ahora ha cambiado tanto, sigo siendo feliz compartiendo todo lo que conozco, como el amor incondicional, la seguridad, la voluntad y muchas más herramientas de vida que pude encontrar en el entrenamiento.

Ahora les puedo compartir mi sentir como solo SER, ese Ser de luz que todos llevamos dentro y muchos no son conscientes aún, pero más que una filosofía es sabiduría en mi vida y por todo esto hoy puedo sentirme bendecida, agradecida con la vida, con mi camino y sobre todo con mi destino. El destino que deseo vivir y compartir con mis seres amados.

Un abrazo de corazón y les digo que ojala tengan la oportunidad más grande de su vida, de conocerse, amarse a sí mismos y conocer este entrenamiento de la escuela Sal de Ahí.

Soy Arisbé Montañez

El Protagonista de tu Vida

Ya hace tres años desde que tomé la decisión más importante de mi vida. Hasta ese momento mi vida no había tenido muchos alicientes, me consideraba todos los actores del reparto menos el protagonista de esta.

  • Estudia algo para ser alguien en la vida.
  • Consigue trabajo para ser bien visto por los demás, por la sociedad.
  • Crea una mentira a tu alrededor para evitar sufrir.
  • Fabrícate una bonita máscara para ocultar tus sentimientos, para ser un hombre.
  • Los hombres no lloran.
  • Los hombres no se emocionan.
  • Los hombres no muestran sus sentimientos.

En algún momento de mi vida, antes de que la rutina me absorbiese, me preguntaba: ¿Qué es la vida? ¿Quién soy? ¿Es todo esto la vida?, ¿Nada más? Y después volvía a meterme en ese sueño de inconsciencia, absorto de todo lo que había alrededor.

Solo de pensar que yo era así, hace que me lleve las manos a la cabeza. Pero gracias a esa decisión que tomé en su día, a realizar el entrenamiento de Sal de Ahí y conocer a Sonia, hoy veo la vida de una manera diferente. Lo considero un despertar a todos los niveles, como si una bola de demolición hubiera chocado contra todas las corazas que llevaba puestas y estas se hubieran convertido en arcilla, deshaciéndose como el agua.

De secundario a protagonista

¿Cuantas veces en el pasado te has podido sentir secundario en tu vida, como si no tuvieras decisión propia en tus asuntos? En la mía se había convertido en rutina.

Sentía que hasta la decisión más corriente, como la de hacerse una cuenta bancaria, estaba condicionada por personas de mi exterior. Y era normal, me había posicionado en la parte cómoda de la vida. Que la gente decidiera por mí, pero eso sí, como se equivocasen iba a descargar toda mi ira sobra ellos, que en esos momentos tenía una cuanta acumulada.

Y ya cuando tomas consciencia de todo ello, empiezas a ser responsable de toda tu vida, gracias y desgracias incluidas. Ahora sí, no puedes echarle a nadie en cara nada, solo queda asumir las responsabilidades y ser valiente.

Os pongo un ejemplo: tenemos a Gandalf, (el mago del Señor de los Anillos) que se va a enfrentar al Balrog (el bicharraco con cuernos y alas de fuego que se encuentra en el puente). A él no lo verás quejándose al elfo o al enano de que por qué no se enfrentan ellos, que a él no le viene bien y había quedado con sus colegas magos.

Eso serían escusas para no afrontar sus pruebas y por experiencia digo que cuanto más pretendes evitar una situación, más grande se va a hacer hasta que no decides afrontarla de cara.

En conclusión, cuando decides dar un cambio en tu vida, arriésgate y sé valiente. Las mejores oportunidades vienen cuando decides hacer algo diferente a lo que te han enseñado. Con tus acciones podrás cambiar tu vida y serás inspiración para los que te rodean.

 “Da el primer paso con fe. No tienes por qué ver toda la escalera. Basta con que subas el primer peldaño” Martin Luther King

Bruno Sola

EL DIAMANTE ENCONTRADO

Todo comenzó hace casi 4 años en aquellos días en los que cansada y aburrida de lo material, de fiestas vacías, de palabras sin aliento, de una vida llena de misterios sin resolver… me pregunté… ¿No hay nada más que esto?

Entonces no sabría decir como lo pedí, pero mi alma y mi ser entendieron mi llamada desesperada como aquella madre que con tan solo una mirada sabe endulzar al bebé que llora desconsolado.

Y a las semanas llego a mi SONIA GARCIA QUIRÓS, mujer de divino corazón y sus especiales y únicos entrenamientos.

Y sin apenas darme cuenta, aquella habitación vacía que había en mi interior, llena de objetos innecesarios se llenó de luz, se vacíó de creencias que me hacían vulnerable y llegó a mí la nueva vida que siempre había esperado. De repente todo tomó sentido.

La verdad me fué revelada, que ese algo que siempre había andado buscando era YO y nada más que yo…era algo tan profundo y simple de entender como el niño que juega en el parque feliz con su nuevo peluche y para el cual el único momento que existe es ese y no necesita nada más.

Aún continúo descubriendo las maravillas que yacen en mi interior, pues cada día el camino se hace más maravilloso y hermoso, pero de lo que estoy segura es de que en mi se produjo un cambio que me hizo encontrar al diamante que siempre soñé… y al que con mucho mimo y amor voy puliendo pasito a pasito, si, ese diamante soy YO.

Tamara Fernández

DESPUÉS DEL SUEÑO

Hasta que la conocí, había estado indagando en cursos, frases, pensamientos. Cuando empezamos a compartir camino, supe que la vida me estaba dando una nueva oportunidad.
Fue en una emisora de radio, durante una entrevista , ella nos regaló, a todos los que allí estábamos, aire renovador, interés por saber y deseos de conocer. Eso sucedió un jueves, el sábado, gracias a su amor, ya estaba, junto a un numeroso grupo de personas, comenzando el primer nivel de su entrenamiento. Después le siguió el segundo …y más tarde …mucho más.   Eso ocurrió hace 6 años o más, no recuerdo. El tiempo ya no cuenta para mí, sólo importa lo que vivo , experimento y aprendo en cada presente.

Ella es Sonia García Quirós, la maestra que me hizo recuperar la memoria y por ello recordar quien soy, no quien creía ser. La maestra que me hizo despertar.
Desde entonces, decidí que no podía permanecer impasible y sigo en la Escuela “ Sal De Ahí” con la hermosa y elegida tarea de ayudar a otras personas que deciden cambiar su vida para hacerla real.
Mi nombre es Sylvia.    Siempre es tiempo de avanzar y crecer.    Mi edad, 69 años.
Namasté.